¿Es necesario un carné para tener perro?

Hace mucho tiempo que lo creo, sí…haría falta un carné de capacitación para poder tener un perro en casa.

Pero déjame que entre un poco en antecedentes.

Antiguamente se tenía perro para tareas de campo, guardar el ganado, las tierras, etc.

Rara vez entraban en las viviendas y su alimentación quizás dejaba mucho que desear, no eran perros “mascota”, no se humanizaban y eran “simples” animales con una tarea que hacer.

También las visitas al veterinario brillaban por su ausencia y sólo iban o se le llamaba para las urgencias.

Pero la gran mayoría de esos perros estaban bastante más equilibrados emocionalmente que los perros actuales.

¿Porqué?

Porque tenían una función que hacer junto a su guía, tenían un trabajo, una tarea, una misión…y eso es algo que por desgracia les falta a la gran mayoría de perros en la actualidad.

No voy a hablar de si se maltrataban o no, porque creo que en eso incluso hemos empeorado, diría yo.

Y sé que este artículo traerá cola y no todo el mundo estará de acuerdo, pero tan sólo es mi opinión.

¿Qué está pasando actualmente con los perros? ¿Porqué hay tantos ataques hacia personas? ¿Porqué hay tanto perro con problemas de comportamiento?

Según los últimos estudios de la Fundación Affinity, la segunda causa de abandono son los problemas de comportamiento.

¿Y esto en qué se traduce?

Muy sencillo…en que la gran mayoría de personas que tienen un perro no saben lo que es realmente un perro y lo que necesita, más allá de la comida, salir a hacer un pipí fuera (no en todos los casos) y llevarlo al veterinario cuando toque (tampoco en todos los casos).

Pero pocas personas saben las necesidades reales de los perros, en las que se van a ver influenciadas por el carácter, temperamento, nivel de energía y cómo no, la genética (instintos derivados de la raza).

Y este desconocimiento real del perro tiene como consecuencia que hayan tantos problemas de conducta, de comportamiento o como quieras llamarle.

Perros reactivos, con miedos, con comportamientos agresivos, aburridos, estresados, ansiosos, sobreexcitados, etc…este es el panorama actual del perro.

Y con respecto a esto tenemos a varias clases de personas; las que se preocupan verdaderamente por su perro, por aprender y buscan ayuda profesional para mejorar la convivencia; los que lo abandonan porque creen que ese está “defectuoso” y van a buscar otro “arreglado” que no les de problemas y los que cogen un perro para guardar la casa y los pobres no ven la calle ni saben lo que es un paseo, además de que llevan una socialización nula o escasa.

No debemos de olvidar que el perro es un animal de otra especie diferente a la nuestra, es un depredador “domesticado” pero con muchos de sus instintos intactos aunque duerman en el sofá de casa o sea una tierna bola de pelo.

Y esto se nos olvida muy fácilmente, tratando a los perros como si fueran niños y esto es un grave error.

El perro es un perro, no es una persona, y tal como he comentado tiene unas necesidades específicas que no tenemos nosotros ni por asomo, y eso nos obliga (o debería obligarnos) a mirar al perro como lo que es…

¿Significa que tratar al perro como un perro es maltratarlo o tratarlo mal?

Para nada, es más, es todo lo contrario. Es respetar la naturaleza de tu mejor amigo, es ayudarle a que esté lo más a gusto posible en este mundo de humanos pero satisfaciendo sus necesidades reales.

Muchas personas confunden tratar al perro como tal a pegarle, o dejarle atado muchas horas, o que duerma fuera, etc, y eso es tener la mirada muy corta y confundida.

El perro es uno de los animales más fascinantes del mundo, es el único animal depredador domesticado capaz de convivir con humanos en un mundo urbano, adaptándose al medio de una manera admirable, pero no por ello se convierten en personitas.

Si realmente queremos a los perros lo primero que deberíamos hacer es entenderlos y respetar su naturaleza, porque al humanizarles les estamos robando su identidad como perro.

La gran mayoría de personas invierten más tiempo en escoger un móvil o un coche, estudiando especificaciones y múltiples detalles, que eligiendo a un ser vivo con el que va a convivir durante al menos 15 años.

Así que sí, estoy muy de acuerdo en que para poder convivir con un perro se debería pasar por una formación mínima para poder asegurar el bienestar del perro más allá de una camita mullida.

No todos los perros son para todo el mundo, ni todo el mundo está preparado ni capacitado para tener perro, y sobretodo según qué perros con según qué características físicas capaces de provocar daños mayores, e incluso la muerte tanto de otros animales como de personas.

Y no hablo de razas en concreto, hablo de características físicas y potencialidad en la mordida.

Porque seamos realistas…no es lo mismo el daño que puede hacer un perro de 5 kgs que uno de 40 kgs.

Cuando un perro ataca a una persona y la malhiere o la mata, está sentenciado a la muerte. Y la responsabilidad única es del guía, que una de dos…o no tenía ni pajolera idea de lo que tenía entre manos, o lo sabía perfectamente potenciando la agresividad de forma intencionada.

Lamentablemente suele ser el primer caso…la falta de conocimiento y responsabilidad.

Hoy día se siguen regalando “mascotas” para Navidad como si fueran una caja de bombones, se sigue comprando o adoptando por capricho según el aspecto físico del animal, sin preocuparse del carácter, temperamento, nivel de energía, etc…

Por supuesto que esto no sería sólo para los particulares, sino que también habría que regular todo el sistema y formación de las protectoras, asociaciones y perreras para poder hacer una mejor selección del binomio perro-familia, así como la preparación del voluntariado a la hora de rehabilitar o tratar a perros con problemas de comportamiento.

Pero si te soy sincera, sé que esta pretensión en España es bastante improbable tanto a nivel político como a nivel de sociedad.

Por desgracia estamos a la cabeza en abandono animal y eso significa que a nivel cultural en este aspecto tenemos mucho que mejorar.

Hemos de madurar y ser más responsables, es una pena que tengamos que ir a golpe de multas para ser responsables.

Si quieres a tu perro respeta su naturaleza y satisface sus necesidades. Sólo así será plenamente feliz.

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora del Instituto Dog Coaching y de la Academia Online Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

¿Qué motivación tiene tu perro?

Ayayayay la motivación…qué dolor de cabeza a veces.

Sacar la motivación de un perro para un objetivo en concreto puede ser tarea fácil, o puede ser una tortura; todo dependerá del individuo, y porqué no decirlo…de nosotros también.

¿Pero a qué llamamos motivación?

Si vemos la definición del diccionario, nos dice:

“Cosa que anima a una persona a actuar o realizar algo”

Ahora cambia “persona” por “perro” y ¡voilà!

Mi pregunta, o la pregunta que deberías hacerte ahora mismo es:

¿Qué anima a tu perro a realizar algo?

Déjame ayudarte…puede motivarle una pelota, un mordedor, comida, tus palabras amables, felicitaciones y palmaditas, etc…

Normalmente, cuando hablamos de motivar al perro no nos tenemos que ir a acciones habituales diarias, como puede ser el paseo, ya que el mismo paseo será el motivador del perro.

Me refiero a cuando tenemos que provocar una acción en concreto, y tenemos que recurrir a ese “ánimo” para que lo haga, como pueden ser los ejercicios de obediencia, trabajos de olfato, entrenamiento deportivo, entrenamiento real, habilidades, deporte, e incluso trabajar algunas conductas inapropiadas y tengamos que recurrir a su motivación para que deje de focalizar y pueda escucharnos, etc.

Te vuelvo a preguntar…¿Qué motiva a tu perro para hacer alguna de estas cosas, o dejar de hacerlas?

¿Lo tienes bien definido?

Por regla general se suele usar la comida para todo…y particularmente me gusta usarla sólo en casos y momentos muy concretos, y no de forma habitual.

¿Porqué?

Por que hay motivadores bajos, medios y altos, y no podemos comenzar por el más alto.

Los motivadores bajos son aquellos que pueden interesarles un poco, pero normalmente lo dejan por aburrimiento muy rápido, o no les hacen mucho caso si tienen otra motivación ambiental más alta.

Los motivadores medios serían aquellos en los que podrías estar jugando horas con él, o teniendo su atención durante bastante tiempo sin que se aburra, pero que en un momento dado puede no querer si lo otro que ve o huele es más interesante.

Y los motivadores altos serían aquellos en los que el mundo de alrededor desaparece y sólo ve el motivador.

Los motivadores altos podrían llegar a obsesionarles si no hacemos un buen uso de ellos, el más típico que nos podemos encontrar es la obsesión por la pelota…seguro que has visto más de un perro así.

Como decía anteriormente, la comida suele ser el más recurrido al ser un recurso primario, y el 99% de los perros van a “perder la cabeza” por un trozo de salchicha, pero precisamente por eso no me gusta recurrir a ella de buenas a primeras.

Si comienzo con el mayor motivador o refuerzo de primeras, ¿qué me queda como alternativa cuando ésta me falle?

Nada…no tendré nada.

Pero cada perro es un mundo.

Te podría decir perfectamente que prefiero como primer motivador el refuerzo social, luego el juego y por último la comida.

Pero como no todos los perros son iguales, hemos de observar mucho y conocerlo muy bien para saber qué motiva a nuestro perro.

Te pongo un ejemplo:

A Capitán lo que más le motiva para los juegos son las pelotas, palos, mordedores, etc, que le tire para que lo busque. Sería un motivador alto.

En cambio, para trabajar me funciona muy bien el refuerzo social; le pone muy contento un simple “muy bien” con un tono muy alegre, siendo un motivador medio-alto.

Eso no quiere decir que no use como motivador o refuerzo para trabajar un juguete, pero lo que no uso casi nunca con él es la comida, que aún siendo también motivador medio-alto, al tener las otras opciones las prefiero a la comida.

En cambio con Mori es distinto; a ella no le motiva mucho el juego ni el refuerzo social, con lo que ambas cosas serían un refuerzo bajo.

En cambio la comida le motiva mucho más, llegando a ser medio-alto en algunas ocasiones.

A lo que quiero llegar, es que has de definir qué motiva a tu perro, y en qué grados para poder comenzar por los más bajos y luego ir subiendo en función de la complejidad o dificultad del trabajo o situación.

No recurras a lo fácil, a la comida; intenta sacarle otros motivadores a los que puedas recurrir, y si es el refuerzo social mucho mejor…nunca te lo podrás olvidar ni dejar en casa, además de que refuerza el vínculo y la relación.

Como verás al principio he comentado que la motivación depende del perro pero también de ti.

¿Qué quiero decir?

Lo veo mucho cuando trabajo la llamada con algunas personas y sus perros…a la hora de motivar al perro son como árboles, no se mueven, no gesticulan, su tono de voz es soso…así yo tampoco acudiría a su llamada, la verdad.

Siempre digo que para sacar la motivación del perro hay que ser un poco payaso al principio; que no te de corte hacerlo, tu única preocupación debe de ser tu perro, no lo que digan los demás 😉

Si me hubieras visto o me vieras algunas veces, te estarías riendo durante días!

Y un último apunte con respecto a este tema de la motivación…

Si por ejemplo tiene un motivador alto con el que ya tiene obsesión, no sigas con él. Dale un descanso y tenlo como plan C, para cuando no tengas más remedio que sacarlo.

Trabaja un plan A y un plan B primero.

Y una vez tienes en cuenta todo lo explicado, ¿cuáles serían los motivadores bajos, medios y altos de tu perro?

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora del Instituto Dog Coaching y de la Academia Online Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Labrador Retriever ¿un perro familiar?

Realmente podría pasarme horas y horas hablando del Labrador Retriever, ya sabes que es mi raza favorita…y lo es desde que metí un Labrador en casa.

En ese momento supe a ciencia cierta que nunca podría faltar un labrador en mi vida; y han pasado Kira, Amaretto, Krusty, Mori (cruce) y Capitán.

Todos ellos no podían haber sido más diferentes entre sí, no sólo en cuanto a temperamento y carácter, sino a nivel de energía y necesidades.

Es por ello que la pregunta del millón es:

¿Es realmente el Labrador Retriever un perro para todo el mundo?

Mi respuesta es “gallega”: DEPENDE

Es evidente que es un perro muy familiar, pero te hablaré de las razones que me llevan a contestar eso más adelante, ahora hablamos de la raza en general para conocerla un poco más a fondo.

El Labrador, según la FCI, es originario de Gran Bretaña, sin embargo la historia de esta raza se remonta más atrás, en la isla de San Juan (Saint John).

Se dice que el ancestro del Labrador Retriever, el perro de San Juan, desciende de perros de aguas británicos en los que ayudaban a recuperar los peces que se caían de los ganchos, y arrastrar hasta la orilla las redes de pesca.

No es de extrañar entonces que debían de ser muy resistentes, buenos nadadores y trabajadores.

Para ello, una de las características del Labrador es su pelaje, que es de doble capa: el interno es suave e impermeable y el externo más duro, ayudando a la impermeabilidad; además del pelaje, otra de las características del Labrador debido a su origen “acuático” son sus membranas de los pies llamados “pies de rana”, lo que le facilita mucho nadar.

Precisamente por ese doble manto son los reyes de la mudas (tenlo presente).

Otra de sus peculiaridades es su “cola de nutria”, muy característica del Labrador, que nunca debe ir curvada sobre el lomo.

No vamos a hablar mucho de su físico, ya los conoces y hay cientos de páginas en internet sobre ello, pero así a groso modo:

Perro de entre 25 y 35 kgs, musculoso, fuerte, con aspecto cuadrado; la altura máxima a la cruz es de 60 cms en machos y 56 en hembras.

Los únicos colores aceptados en el Labrador son el negro, el amarillo (desde el crema hasta más rojizos), y el chocolate.

Maduran físicamente rápido, a los 12 meses ya es normal que hayan alcanzado su altura de adulto, aunque hasta los 2 años seguirán ganando peso y corpulencia.

Por lo que hemos comentado hasta ahora, te habrás dado cuenta de que estamos hablando de un perro genéticamente preparado para el trabajo.

¿Qué quiere decir esto?

Que pese a la publicidad de perro “scottex”, detrás de esa bola de pelo tierna se esconde un animal con altas necesidades.

El Labrador Retriever es un perro de caza y su especialidad es el cobro; ayuda a los cazadores a recuperar la pieza caída en la boca, sin apretarla. Es lo que se llama la “boca blanda del Labrador”.

A nivel deportivo se practica el Field Trial Retriever.

Hoy día, el Labrador puede trabajar prácticamente en cualquier disciplina (salvo defensa), y por eso son tan buenos en tareas como Búsqueda y Rescate, perros de detección, etc.

Eso sí, no quiero asustarte…

Por suerte hay diferentes líneas de cría, con lo que nos encontramos lo que se llama “línea de belleza” que son perros con más baja energía, muy aconsejables como perros de familia (haciendo una buena selección del individuo), la “línea de trabajo” con alta energía y altas necesidades de trabajo, y luego está la cría exclusiva para perros de terapia, donde se buscan ejemplares con menos energía (han de ser muy calmaditos), con poco instinto de caza y de cobro, y con unas particularidades especiales para que puedan ejercer dicho trabajo.

También se habla de línea inglesa (más corpulentos y gruesos) y línea americana (más altos y esbeltos).

Lo que por un lado es una suerte, por el otro se convierte en el lado negativo, ya que por desgracia la gran mayoría de personas no tienen en cuenta nada de todo esto, y en consecuencia muchas de ellas meten a un labrador de trabajo (con lo que eso repercute) en casa, volviéndose la convivencia en una pesadilla.

No son ni 1, ni 2 ni 3 los casos a domicilio que he realizado, en los que habían muchísimos problemas con el perro y la familia; y era porque sin saberlo, tenían a un adorable Labrador pero de trabajo, por lo que sus necesidades no estaban cubiertas y ya sabemos lo que pasa en estos casos…

Mira, cuando Black (mi primer perro de rescate) se destinó a detector de explosivos, yo me quedé sin perro con el que entrenar, así que decidí buscar mi propio perro.

Buscando buscando, encontré un anuncio en una revista donde ponía que se regalaba “labradora de 6 meses” porque su dueña no podía atenderla.

Hablé con esta mujer y me contaba de que le era imposible hacerse con ella, que era muy activa y ya le había tirado varias veces por la calle y ella estaba operada de la espalda.

Estamos hablando de hace 18 años al menos…

Decidí cogerla para entrenarla en rescate.

La historia completa ya la sabes si estás en la Comunidad… Kira fue la mejor perra de rescate del grupo, con diferencia.

¿Por qué tenía problemas esa mujer con la perra? porque tenía una perra de trabajo, con una alta energía y con unas muy altas necesidades físicas y mentales.

Vamos, lo contrario a un perro de “compañía” donde con 3 salidas de paseo tienen bastante.

Pues como esta historia, muchas, por desgracia.


Kira

Otra cuestión aparte y muy importante es saber de dónde viene ese Labrador que quieres coger.

Puedes adoptarlo, en cuyo caso es imprescindible que el centro te informe del tipo de energía que tiene y ver si es compatible con tu ritmo de vida y personalidad tuya.

O puedes recurrir a un criador, en cuyo caso lo primero que has de tener en cuenta son las líneas de cría (de trabajo o de belleza).

Olvídate de los juntaperros, de personas que tienen un macho y una hembra y los hacen criar o por capricho o por dinero.

Los Labradores pueden tener las siguientes enfermedades:

  • Displasia de cadera
  • Displasia de Codo
  • Atrofia progresiva de retina
  • Las cataratas
  • Distrofia corneal
  • La displasia de retina
  • La miopatía hereditaria
  • Las enfermedades autoinmunes
  • Sordera

Coger un Labrador de un juntaperros, de anuncios por internet, del vecino que ha criado o de un pseudo-criador es jugar a la ruleta rusa con la salud de tu perro, y quien paga el pato es el perro.

Así que si estás pensando en tener un Labrador Retriever no seré yo quien te quite la idea de la cabeza, ni mucho menos, pero has de tener todos estos temas en cuenta.

Es un perro familiar, muy sociable con personas, con perros y con niños (estamos hablando de un perro equilibrado y bien socializado).

Para mí, es el perro ideal…eso sí, si sabes qué individuo estás escogiendo, ya que lo que en un principio puede comenzar como una bella historia de amor, a los 6 meses puede volverse en una relación de amor-odio si no tiene sus necesidades cubiertas.

Es un perro polifacético, lo mismo puede trabajar de perro de terapia como detector o de rescate.

Recuerda que tiene un alto instinto de cobro, lo que puede jugar a tu favor o en tu contra, dependiendo de cómo satisfagas este instinto.

Así que si ya tienes un Labrador, disfrútalo, es una raza maravillosa; y si no lo tienes todavía y quieres hacerlo, acuérdate de escoger muy bien al individuo en función de lo que estés buscando.

Y ahora te toca a ti… ¿Cómo es tu Labrador?

¿Qué es la Propiocepción?

Esta palabreja a sonado mucho de un tiempo a esta parte…¿la conoces?

Propiocepción….Propiocepción…Propiocepción…

El nombrecito se las trae, y te confesaré una cosa. Ya sabes si me sigues de hace un tiempo, que yo no soy nada amiga de palabrejas complicadas para parecer más interesante y más profesional…llámame simple.

Cuando supe de esta palabra que no conocía para nada, descubrí una vez más de que era algo que ya trabajaba hace 20 años (cuando estaba en el grupo de Búsqueda y Rescate “ByR”) pero sin saber su nombre técnico y eso me hace sacar la risa tonta.

Por ejemplo, aquí puedes ver a Black (mi primer perro de rescate), trabajando “propiocepción” durante sus entrenamientos.


Vamos, que lo que te quiero hacer ver es que no es nada nuevo, pero sí que reconozco que para personas que no están metidas en el mundo canino les pueda venir de nuevas.

Hoy día esta palabra suena mucho en este mundillo, y quien más o quien menos la ha escuchado alguna vez.

¿Pero qué es la Propiocepción?

Es la conciencia de lo propio, es decir, es un sentido del cuerpo que le envía información al cerebro de la posición de los músculos en el espacio tiempo, formando parte del sistema nervioso.

Dicho esto te preguntarás para qué le sirve eso a tu perro en su día a día.

Como te comentaba más arriba, en mi caso particular lo hacíamos de forma natural porque era parte fundamental del trabajo del perro de ByR ya que ha de subirse y caminar de forma fluida por escombros, escaleras, piedrones, etc, pero es algo que no he extrapolado mucho al perro de “compañía”.

En Agility también es algo habitual ya que hay diferentes obstáculos en los que hay que trabajar la propiocepción de forma continuada.


¿Qué beneficios tiene?

A nivel físico te diré que mejora el equilibrio, la estabilidad del cuerpo y la coordinación de las diferentes partes del cuerpo.

Es muy común que las patas traseras no las usen mucho y no tengan conciencia de donde ponen el pie, y los vemos algo torpes cuando tienen que subir a algún lugar o pasar por alguna zona estrecha.

Una vez más y como ejemplo, en los perros de ByR es imprescindible que sepan cómo y dónde pisar correctamente con las 4 patas, ya que su seguridad depende de ellos (igual que nosotros como guías también hemos de trabajarlo).

Pero los beneficios no sólo son físicos, a nivel emocional también los tiene y nos podemos aprovechar de ello.

Por ejemplo, ganan seguridad en sí mismos con lo que es muy beneficioso para trabajar los miedos e inseguridades; adquieren mayor conocimiento de su cuerpo, mejora el vínculo con el guía y mejoran su autoestima.

¿Qué tipos de perros y edades pueden trabajar la propiocepción?

Realmente todos pero eso sí, hay que adaptar los ejercicios a cada uno, sea por edad, peso, tamaño, condición física de salud, etc.

No trabajaremos igual ni le exigiremos igual a un cachorro que a un adulto, o a un teckel que a un Border Collie, ni siquiera a un Mastín.

Especial cuidado hemos de tener con cachorros y perros seniors, así como perros con dolores articulares (estos sería aconsejable bajo la supervisión del veterinario y de un fisoterapéuta si es posible).

¿Cómo y donde podemos practicarlo?

La Propiocepción la podemos trabajar desde con cualquier material urbano a objetos adecuados para ello.

Lo primero que hemos de tener en cuenta es que jamás hay que forzar al perro; una cosa es invitarlo y motivarlo y otra muy diferente forzarlo.

Jamás, jamás y jamás el perro debe de sentir miedo o pánico a esa situación.

Hemos de trabajar bajo un correcto equilibrio entre la emoción y la cognición, es decir, entre su emoción de posible inseguridad y su capacidad de pensar y resolver ese “problema”.

Podemos usar desde una escalera tirada en el suelo, taburetes, sillas, toboganes infantiles, diferentes tipos de suelos (rocas, suelos empedrados, etc), colchonetas, somiers, columpios en parques infantiles, neumáticos, palets, etc…

Aquí la imaginación al poder.

Y luego tenemos también objetos específicamente para ello, como pueden ser las pelotas de Pilates, el Bosu, la plataforma de equilibrio, etc.




Pero de verdad que no hace falta que te gastes dinero en ello, usa lo que tengas alrededor, sea en casa o en la calle.

Siempre hemos de ir poco a poco, no quieras comenzar con lo más difícil y exigirle al perro más de lo que pueda hacer.

Siempre y con todo en la vida, de menos a más.

¿Te animas a practicar propiocepción con tu perro?

¡Si tienes fotos o vídeos no dudes en subirlo al grupo de la Comunidad!

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora del Instituto Dog Coaching y de la Academia Online Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Instinto de presa & perro de presa (2ª parte)

Lo prometido es deuda y hoy te traigo la segunda parte del artículo escrito por Iván Carriches.

Diferencias entre instinto de presa y perro de presa

En este punto intentaré no extenderme mucho, aquí es mas sencillo de lo que puede parecer.

Tenemos claro que cualquier perro (raza o individuo) puede poseer instinto de presa, aunque diferente es que por sus características pueda verlas cubiertas o no, hablando siempre del perro como animal doméstico, por supuesto.

Dentro de los perros con alto instinto de presa hay algunos que se han ganado el sobrenombre de “perro de presa” por algo, veamos los motivos.

Hablamos de perros con unas características físicas que les hace perros de presa con una eficacia superior al resto, así como otras conductuales y no menos importantes.

Perros con fuerte musculatura y cuerpo atlético, rápidos pero muy potentes a su vez. Poseen un cráneo ancho y una zona masetérica (hueso masticador) muy desarrollados, dotándolos de una potencia sin igual.

Se caracterizan por su perfección a la hora de apresar y fijar la mordida sin soltar bajo ningún concepto, acompañados de una tenacidad y tesón inigualables.

En muchos casos perros que en el momento de la “lucha” ven anulado su instinto de supervivencia y no soltarán a su presa anteponiendo la misma a su propia vida.

Hablamos de perros como el Dogo Argentino, considerado el perro de presa por excelencia junto al American Pit Bull Terrier, con una potencia de mordida descomunal, fijando la misma y siendo capaz de aguantar una presa en “combate”(caza mayor) durante largos minutos ante animales que les doblan en tamaño.

Es obvio que existe esta diferenciación , puesto que no es lo mismo que posea un alto instinto de presa un Border Collei con todos los respetos para esta maravillosa raza, pero la cual no posee las características idóneas para tal menester ,a que lo posea un perro de 45kg de media , con una presión mandibular que llega a triplicar a la anteriormente mencionada y con una técnica en la misma que no conoce rival alguno en el mundo del perro.

Por lo tanto diremos que dentro de los perros de presa ,hay ciertas razas con mayores aptitudes y que sobresalen por encima del resto, puesto que en muchos de sus casos fueron criados y seleccionados para ello.

Como potenciar o rebajar el instinto de presa

El trabajo para la potenciación de la presa se aconseja comenzarlo a una edad temprana ,sobre las diez y doce semanas de edad.

Esto se hará por un profesional o siendo conocedor de lo que hacemos, puesto que a una edad tan temprana podemos dañar al perro tanto física como psicológicamente con una mala experiencia.

A esa edad comenzaremos por introducir un saco, trapo o similar donde se encuentren ubicados los cachorros dando movimiento al mismo para despertar su instinto, una vez hayan apresado y luchen el trapo lo acompañaremos de movimientos para despertar su instinto de lucha , estos siempre acordes a su edad y temperamento, reforzando la actitud y tenacidad de los cachorros.

Otro ejercicio a seguir y con el perro en una edad más avanzada, es sujetar al perro con una correa, y al otro extremo una persona que hará de figurante e incitará al perro a morder un trozo de saco , mordedor para este menester o similar sin entregar el mismo.

En ese momento buscamos tener toda la atención del perro sobre la presa y lograr unos niveles de excitación óptimos para que el momento de la mordida sea mas fructífero.


Después de incentivar bien al perro y “dar vida a la presa” la pondremos a su alcance dentro de su radio de acción y lucharemos la misma durante unos instantes, para finalmente entregársela al cachorro como simbólico trofeo por su trabajo.

Cuando se hace este trabajo lo más importante es el señuelo (la presa); es importante que cuando el perro afloja la presa y pierda interés …demos de nuevo vida y le mostremos que no debe dejar escapar ésta de su boca.

Para hablar sobre mas métodos de potenciación de la presa la mayoría van en esa dirección de forma progresiva .

Es muy importante hacer un trabajo con un buen figurante ,quien luego será la presa, para no cortar la proyección del perro y poder sacar el máximo al mismo.

Sobre cómo rebajar el instinto de presa en un perro que ya cuenta con esas aptitudes lo resumiría a “ no potenciarla” , sin más…no existe un trabajo para inhibir o extinguir el instinto de presa , tan solo se debería enfocar el mismo en no potenciar dicho instinto.

Aunque ya he dejado claro que antes de que un perro con estas características acabe en nuestras manos deberíamos saber cuáles son las necesidades a cubrir.

Y si no estamos dispuestos a ello, lo mejor es que tomemos la decisión de elegir otra raza con unas aptitudes más acordes a lo que queremos.

Ventajas y desventajas de un perro con alto instinto de presa

¿Ventajas y desventajas de un perro con alto instinto de presa?

Desventajas ninguna siempre que seamos conscientes de lo que tenemos, tengamos los conocimientos necesarios para satisfacer sus necesidades y estemos dispuestos a ello.

Ventajas, como amante de los perros de deporte, todas.

No veo ningún contra siempre que respetemos el punto anterior, ya que nos facilitará el adiestramiento pero no sólo en deportivo, sino en cualquiera que sea la disciplina que queramos practicar con nuestro perro.

¿Qué mayor refuerzo podemos entregar a nuestro perro después de hacernos una permanencia que entregar su juguete y lucharlo con él?

Incluso en perros de búsqueda y rescate, detección, etc…son disciplinas en las que premiar en un momento puntual es necesario, o asociar ciertas sustancias a su juguete, y con la entrega de ese mas que apetecible mordedor seguro que logramos en manos de un buen profesional que nuestro perro trabaje con más ganas a la espera de recibirlo ¡Cuanto antes!.

Juegos óptimos para un perro de presa

Como juegos para satisfacer su instinto, aparte de lo mencionado en deporte cabe destacar alguno, pero no sin antes hacer hincapié en que hablo siempre de perros equilibrados que no presenten problemas de conducta ante la presencia de ciertas herramientas, así como el estado emocional del perro…

No todo vale.

Se trata de jugar a nuestro favor con ese instinto, pero no en forzar a un perro o trabajar con perros que no toleran ciertos niveles de estrés y frustración.

Teniendo esto presente repasaré algún ejercicio muy básico para trabajar la presa del perro.

El Columpio

Se trata de un columpio hecho de una goma dura y resistente ,similar al neumático de una bicicleta , el cual colocaremos a una altura adecuada.

Es importante no colocar mal el mismo y caer en el error de colgar al perro, ya que dejando a un lado las posibles consecuencias de una mala caída estaremos trabajando muchos menos músculos del perro que si lo hacemos de forma correcta.
La forma correcta es de forma que el perro quede casi vertical al suelo pero con las piernas traseras apoyadas en el mismo, de este modo el perro va a trabajar varias zonas de su cuerpo y estará exento de caídas y sus correspondientes riesgos.

Tug of War

Consiste en colocar a dos perros uno enfrente de otro a una
distancia prudente, en medio colocaremos un mordedor por el cual lucharán ambos
perros.
Es igual que el famoso juego de la soga al que jugábamos nosotros, solo que su herramienta cambia (la mandíbula).
En este ejercicio trabajan tanto la zona de cuartos traseros como cuello, zona masetérica, lumbar…es uno de los ejercicios en los que más trabaja el perro.

Flirt Pole

Este ejercicio, tras su nombre algo complicado no esconde ninguna complejidad pero es uno de los preferidos por nuestros perros.
Utilizaremos un palo que a su extremo lleva una cuerda con un mordedor, comenzaremos el juego haciendo que nuestro perro lo siga haciendo diferentes cambios de dirección , velocidad así como a diferentes alturas.

No se trata de estar diez minutos sin que el perro tome la presa, sino que cada poco tiempo le dejaremos tomar su trofeo y lucharemos un poco el mismo.
Entre todos los mencionados, tanto para iniciación como para potenciar instintos en perros me parece el mas acertado.

No debemos olvidar jugar con nuestro perro y el mordedor ¿Que mayor forma de crear vinculo que interactuar directamente con él?

Sera muy divertido luchar el mordedor y dejarlo ganar potenciando en este caso el mas que necesario vinculo con nuestro perro.

Y lo más importante…responsabilidad.

Instinto de presa & perro de presa (1ª parte)

Hoy te traigo un artículo de invitado, y en esta ocasión el autor es Iván Carriches. Espero que te guste!

¿Qué es la presa?

Bien, para hablar sobre el instinto de presa de un perro no podemos pasar por alto el “instinto de caza” ya que ambos están directamente ligados entre sí.

El instinto de caza en el perro, suele estar presente en estado salvaje cuya finalidad es dar caza a la presa para alimentarse.

Debido a la domesticación del perro es difícil encontraros ese instinto dentro de ese contexto excepto en perros salvajes, por lo que se ha visto modificado y a día de hoy en nuestros perros es común verlos perseguir pelotas, pequeños animales como liebres o roedores… para saciar el mismo.

Cabe destacar que el instinto de caza de un perro variara en función de varios factores, no siendo siempre la misma intensidad dentro de una raza determinada variando en base a su crianza, genética, potenciación y otros.

El instinto de caza en un perro será más o menos deseable en función de la selección y la labor que vayamos a desempeñar con nuestro perro.

Así como en un labrador para terapia no es tan importante este aspecto, siendo otras las aptitudes a seleccionar, en perros para trabajos deportivos ( OCI, IPO, Mondioring o cuerpos del estado…) se convierte en un instinto muy codiciado por las ventajas que presenta para su adiestramiento en estas disciplinas.

Por lo tanto no hablaremos de un instinto “positivo o negativo” sino de un instinto a seleccionar y potenciar en función de la labor a desempeñar por parte del perro.

Entonces ¿Dónde aparece el instinto de presa? 

El instinto de presa de presa es la consecución al instinto de caza, quiere decirse que cuando en un perro se ve activado el instinto de caza la finalidad es “apresar” la misma causando su muerte para servir de alimento.

Por supuesto esto sería en estado salvaje como hemos mencionado con anterioridad, ya que el perro domestico no tiene la necesidad de buscar el alimento el cual ponemos a su disposición.

Hablamos siempre de una conducta innata en el perro, puesto que anular un instinto no es viable al menos a corto plazo, sin embargo como instinto que es, este puede ser potenciado y trabajado mejorando las aptitudes ya sea para desenvolverse mejor en la caza, morder a “boca llena” en perros de trabajo…etc.

Características físicas/conductuales del perro de presa

Cuando se habla de “la presa” a todos nos viene a la cabeza un perro del tipo molosoide, con gran mandíbula y músculos masetericos, pero nada mas lejos de la realidad.

Como hemos podido leer mas arriba, es un instinto el cual se potenciara mas o menos en función de varios factores, así como ciertas razas o individuos muestran una mayor facilidad para la presa por sus características físicas y no menos importantes, conductuales.

¿Un Jack Russell tiene menos instinto de caza/presa que un molosoide?

Dependerá también del individuo pero por norma el Jack Russel es un perro con un elevado instinto de presa y por ello buen perro de caza en muchos lugares utilizado.

Lógicamente la presión que ejercerá en su presa no será igual a la presión que pueda ejercer un Rottweiler, pero hablamos del instinto no de la potencia de la presa, algo que trataremos mas adelante.

Bien, hablamos ahora de la diferencia que yo haría aquí sobre los diferentes tipos de perro de presa.

Por un lado tendríamos perros con un alto instinto de caza/presa pero que debido a sus características físicas no tienen la potencialidad necesaria en muchas ocasiones para desempeñar una labor en ciertos campos.

Hablo de razas como por ejemplo el Bulldog actual, perros los cuales algunos pueden tener ese instinto muy potenciado pero se ven limitados a la hora de desempeñar trabajos por sus limitaciones físicas.

Le seguirían perros con un bajo instinto de presa y una baja respuesta a la potenciación de la misma, siendo perros que en muchas ocasiones son descartados como perros de trabajo por dicha razón y aún como perro de compañía dejan latente su bajo instinto a la hora incluso de perseguir un mordedor, pelota…

Por ultimo tendríamos al perro mas deseado por los amantes del trabajo…perros con un alto instinto de caza/presa y unas características físicas y conductuales muy idóneas para desempeñar labores de guarda y defensa, caza, perros de intervención…etc

Mencionar una raza se hace imposible, y sin olvidar que dentro de la misma habrán individuos aptos y otros que no lo sean, incluso en hermanos de camada.

Pero por mencionar algunas tenemos como ejemplos al Pastor Alemán de trabajo, Pastor Belga Malinois, American Staffhordshire Terrier, Rottweiler, así como otras razas que sobresalen en pruebas de trabajo o les caracteriza una presa eficaz y muy potente, como puede ser la famosa y temida presa del American Pit Bull Terrier (APBT) considerado junto al Dogo Argentino el perro de presa por excelencia.

Por lo tanto y como conclusión en este aspecto, el tener un individuo u otro será elección del guía en función de lo que busquemos.

Si quiero un perro para terapia me dará igual el instinto de presa que muestre el perro buscando otras aptitudes en él.

En cambio si quiero un perro para trabajo deportivo , operativo para las fuerzas del estado o para la caza, buscare seleccionar aquel cachorro que desde temprana edad muestre una buen instinto de presa y otras aptitudes que me darán muchas posibilidades de potenciar y mejorar la presa de ese ejemplar haciendo más fácil la formación de ese perro, y por lo tanto mejores resultados en el trabajo.

Como enfocar y canalizar el instinto de presa.

Hemos adquirido un perro con un alto instinto de presa ,y ahora es cuando nos surgen las dudas.

¿Cómo hago para saciarlo? ¿ Es malo que juegue a morder? ¿Y si se vuelve agresivo?

Tener un perro con un alto instinto de presa hace indispensable tener los conocimientos necesarios para saber el “donde” “cuánto” y “cómo” saciar el mismo. 

Es de esperar que si ese perro ha llegado hasta nosotros es porque conocemos su carácter y ya somos conscientes de las ganas que tiene de morder, la intensidad con que lo hace, y la constancia con que lo pide.

¿Es esto un problema? en absoluto, el problema seria no tener a nuestro alcance las herramientas y conocimientos para hacerlo, porque entonces ahí si tendremos un problema.

Por conciso que suene, la única forma de saciar el instinto de presa de un perro seleccionado para ello es ,trabajar sobre el mismo.

De nada nos servirá ignorar al perro cuando reclama, regañar al perro por apresar y sacudir el mordedor con esa potencia…es lo que hemos seleccionado y son las necesidades que estamos obligados a cubrir, sino estas dispuesto a ello entonces estás ante el perro equivocado. 

En otro apartado daré unos consejos sobre algunos juegos que nos pueden ir muy bien para satisfacer sus necesidades y evitar que él tome la iniciativa y decida cuál es el juguete que desea tomar, que muchas veces son esas deportivas recién compradas de 80 euros…etc.

Pero esto será en la segunda parte, en la que hablaremos no sólo de los juegos para saciar este instinto, sino que hablaremos también sobre las diferencias entre el instinto de presa y un perro de presa, cómo potenciar o rebajar este instinto, y las ventajas o desventajas de tener un perro con un alto instinto de presa.

Mi verdad sobre el antropomorfismo o sobre humanizar al perro

No, no me he equivocado en el título…he puesto “mi” verdad, en vez de “la” verdad porque como he repetido mil veces, no tengo la verdad absoluta de nada y además hay temas en los que hay cierta controversia, y el antropomorfismo o la humanización del perro es una de ellas.

Antes de nada definamos lo que es el antropomorfismo, que es atribuir cualidades o características de los humanos a los animales o cosas.

Que un perro es un perro y que una persona es una persona, es evidente ¿no?

Digo esto porque no tenemos que olvidar que un perro es un animal mamífero, al igual que los humanos, pero somos especies diferentes.

El perro es Canis Lupus Familiaris y el humano es Homo Sapiens, por lo tanto a priori, nada que ver.

Pero tampoco debemos de olvidar que el perro no es un objeto ni una cosa, sino un ser vivo y como mamífero que es al igual que nosotros, también tenemos una serie de similitudes.

En el curso de Gestión emocional hablo mucho más a fondo sobre las emociones y la inteligencia emocional del perro y las personas, las diferencias y similitudes que afectan directamente en la convivencia entre ambos, pero veamos algunos detalles ahora:

Ambos compartimos sistema límbico (gestión de las emociones) y corteza cerebral (gestión de la cognición).

Esto cobra vital importancia, sobre todo en lo relacionado al sistema límbico que es la parte del cerebro que procesa las emociones…

Sí, el perro también tiene emociones, pero creo que no te digo nada nuevo si convives con uno.

Por lo tanto, como Ser emocional que es (con algunas diferencias respecto a las personas), los perros sienten emociones, ahora sí, muy similares a las humanas: miedo, alegría, tristeza o ira son algunas de ellas.

Si te das cuenta, son las mismas emociones principales que tenemos nosotros, por lo tanto no somos tan diferentes en algunos aspectos.

Y si ya entramos en la inteligencia emocional podríamos encontrar más similitudes entre ambas especies (y no sólo con el perro, sino con más animales como el chimpancé, el elefante o el delfín, por ejemplo).

Hemos de tener en cuenta que según estudios científicos, los perros y los niños de 2 años muestran patrones similares en inteligencia social, mucho más que los niños humanos y uno de sus parientes más cercanos: los chimpancés.

Otro estudio realizado en la Universidad de Sussex ha desvelado que los perros pueden entendernos, no solo a través de las inflexiones de la voz sino también mediante las palabras. Estos investigadores encontraron que el cerebro de los perros procesa el lenguaje humano de forma muy similar a como lo hacen los niños: su hemisferio izquierdo se encarga de procesar el contenido verbal, a la vez que analiza las características de la voz y su contenido emocional, mientras que el hemisferio derecho se encarga de analizar los sonidos e idiomas desconocidos.

Pero, ¿qué tiene que ver todo esto con el antropomorfismo?

Muchísimo…todo te diría yo.

Como hemos dicho antes, el antropomorfismo es la humanización de las conductas de los animales, es como dar una “versión humana” a su comportamiento o pretender que lo sean.

¿Existe humanización en los perros? Por desgracia sí, y eso es fuente de muchos problemas de comportamiento en ellos.

Y aquí quiero hacer un inciso que es el que trae más controversia.

¿Humanizar un perro es permitirle subir al sofá, a la cama o ponerle un abrigo?

Bajo mi punto de vista, a priori no. Y digo a priori porque dependerá de la intención que haya detrás, es decir, qué pretendes con esa acción.

Un perro puede subir al sofá o a la cama tantas veces como quiera si, según mi experiencia, no tienen ningún problema con la protección de recursos, en este caso de territorio.

A un perro le puedes poner un abrigo en según qué contextos climatológicos (temperaturas muy bajas) y con según qué perros de pelo corto y fino (galgos, bóxer, pincher y similares).

¿La intención es ponerles un abrigo para protegerles de la diferencia de temperatura entre los 22 grados del interior de la vivienda y los 5 del exterior? ¿O es vestirlos para ponerles bonito según tu parecer?

Creo que ahí está la diferencia entre humanizar o no al perro…la intención que tengas detrás.

Humanizar es, por ejemplo, llevarlo siempre en brazos e impedir que ande como un perro por tus miedos y sobreprotección, creando un perro inseguro y robándole su identidad.

Humanizar es robarle la naturaleza como perro en cualquiera de sus facetas, pero no lo confundiría con permitir que el animal esté cómodo en su sofá o con protegerle del frío extremo (con tanta calefacción en invierno, el proceso de muda del perro no sigue su curso natural, además que hay razas que no tienen ese sub-pelo para protegerles del frío).

Humanizar es pretender que el perro se comporte como un humano, negando sus instintos y sus necesidades como especie.

Humanizar es impedir que nuestro perro (grande o pequeño), se relacione con sus congéneres con total naturalidad.

Humanizar es pretender que, dándoles el sermón cuando llegamos a casa y vemos que ha hecho algo incorrecto, éste lo va a entender y a razonar.

Humanizar es creer que el perro tiene un comportamiento “x” por venganza.

Como ves, hay muchos comportamientos que podrían definirse como antropomorfismo o humanización del perro, pero hay otros muchos que no.

Los perros y las personas tenemos muchas diferencias, pero también tenemos algunas similitudes, muchas más de las que nos pensamos, sobre todo a nivel de relaciones sociales y emocionales y hemos de tenerlas en cuenta.

Y ahora dime tú…¿Conoces casos de humanización hacia el perro?

La mejor manera de comunicarte con tu perro

Nosotros nos comunicamos con nuestro perro según nuestra propia manera de comunicarnos… hablando. ¿A que sí?

Pero déjame hacerte una pregunta:

¿Tú ves a tu perro conversando verbalmente con otros perros? Claro que de vez en cuando ladran y gruñen, pero no su principal fuente de comunicación.

Mira la siguiente tabla:

Perro

  • Nariz
  • Vista
  • Oído

Persona

  • Vista
  • Oído
  • Nariz

Tanto en el olfato como en la vista y el oído hay diferencias entre ambos y esto marca nuestro orden en la comunicación.

Veamos algunas:

La nariz del perro tiene entre 150.000 y 300.000 receptores olfativos en comparación con los 5.000 del ser humano; ¿Ves la increíble diferencia entre ambos?

El perro ve el mundo a través de su nariz.

La vista del perro ve mejor en la oscuridad debido a una capa reflectora en el fondo de los ojos que capta cualquier rayo de luz y lo aprovecha mejor. Por eso vemos ese aspecto brillante de “extraterrestre” en sus ojos por la noche y eso es debido a los bastones (células fotoreceptoras), ya que son sensibles a la intensidad de la luz.

Luego está el tema de los colores; siempre se ha dicho que los perros veían en blanco y negro, pero estudios recientes indican que más bien ven en tonos azulados y no distinguen bien los colores similares al rojo; eso es debido a los conos (células fotoreceptoras) que contribuyen a la visión del color y a la percepción de los detalles.

En cambio, los humanos no vemos muy bien en la oscuridad pero percibimos mejor los colores.

Otra diferencia muy interesante es que a los perros les cuesta ver objetos a distancias cercanas al verlos borrosos (por eso muchas veces necesitan tocarlo primero con el morro u olerlo), en cambio pueden ver a mucha más distancia objetos o animales en movimiento (a 800 mts); de ahí que antes de que nosotros podamos darnos cuenta, ellos ya lo han visto.

Y con respecto al oído, ellos tienen más sensibilidad auditiva a frecuencias altas (75.000 hercios en comparación con los 20.000 del humano). Ellos escuchan sonidos totalmente imperceptibles para nosotros (existen los silbatos ultrasónicos, por ejemplo).

Y por supuesto, tienen la capacidad de detectar con mucha más precisión que nosotros la dirección del sonido, de ahí que muevan las orejas de forma individual.

Estas diferencias entre nosotros condicionan la forma en la que hemos de comunicarnos con nuestro perro, y es un resumen de lo que puedes encontrar en el curso de Lenguaje Canino de la Academia.

Para comunicaros a favor de la Naturaleza del perro, primero hemos de comunicarnos para su nariz (la energía), después con nuestro lenguaje corporal (la vista) y por último con el tono de voz (la palabra).

Y fíjate que la principal forma de comunicación humana es la última para el perro…la palabra.

¿Entiendes por donde voy?

Siempre recomiendo comunicarnos con nuestro perro mediante el silencio…pasear con ellos en silencio y trabajar la calma (el silencio) en casa.

Los cambios son inmediatos. No me creas…compruébalo.

Olvídate durante unos días (o semanas) de darle sermones a tu perro y practica el silencio en combinación con tu lenguaje corporal.

Lo que quieras decirle a tu perro, hazlo mediante la intención mental proyectada en tu lenguaje corporal, que a la vez irá acompañada de tu energía.

Cuando las personas con las que trabajo cambian su manera de comunicarse con su perro dejando atrás tanto “ruido verbal”, la actitud del perro cambia.

Y no…no es magia, es energía.

¿Es malo hablar con el perro?

Nooo para nada. Seguro que te lo estarás preguntando… No es nada malo ni perjudicial dentro de unos límites, es decir, no sirve de nada darle sermones a tu perro, él va a entender tu tono de voz para interpretar tu estado de ánimo, y algunas palabras ya las tendrá asociadas a alguna acción (vamos, ven, toma, calle, dormir, cama, etc), pero el sermón no lo entenderá como lo hacemos los humanos.

Es como hablar con un ruso en español y pretender que nos entienda (y eso que ambos somos humanos, pero con idiomas diferentes).

Además de que nuestra voz suele excitar al perro, sobretodo la femenina.

La combinación de silencio, proyección mental de la intención y lenguaje corporal hace que mejore muchísimo la comunicación con nuestro perro.

Pero no me creas a mí…compruébalo.

¿Aceptas el reto? Una semana…olvídate de la palabra y usa el sistema de comunicación del perro.

Por supuesto, dime en los comentarios si lo vas a hacer y el resultado, ok?

La importancia del paseo

El paseo con nuestro perro debería ser la parte del día más esperada y disfrutada, pero en esta sociedad tan estresante y agobiante, esta sociedad del click fácil y rápido, queremos que también el paseo sea “fácil y rápido”, y si puedo hacer dos cosas a la vez y así también mirar las redes sociales por el móvil, mejor.

Pero déjame decirte que ese paseo con tu perro jamás volverá a repetirse…ese momento único no volverá nunca más, y no habrá vuelta atrás. O lo aprovechas y disfrutas, o lo habrás desperdiciado de por vida.

Recuerda que tu perro se irá de este mundo muy pronto, por desgracia viven muy poco, pero quizás no sea una desgracia y están aquí para enseñarnos a vivir el presente.

Si hay algo importante que nos enseñan nuestros perros es a vivir la vida, a disfrutarla, sean los momentos malos o buenos, ellos los viven con intensidad. Ellos viven el aquí y el ahora. Sin pájaros en la cabeza.

¿Por qué no coges ese aprendizaje y lo practicas?

Lleva el móvil por si pasa una urgencia, pero no lo saques del bolsillo a no ser que quieras grabar un momento dado, o hacerle una foto por algún otro momento, pero que sea algo rápido y luego vuelve a esconderlo en tu bolsillo.

Conecta con tu perro, no con las redes sociales.

Veo a muchas personas “pasear” con su perro totalmente desconectados el uno del otro; el perro por un lado y la persona por el otro…con el móvil, claro.

El paseo es un momento de unión con tu perro; es una actividad vital para él, y no hay nada mejor que disfrutarla juntos.

¿Sueltos o con correa?

Dependerá del lugar o zona. Desde luego siempre voy a defender y recomendar ir por lugares (si es la Naturaleza, mejor), donde puedan estar sueltos. Pero no para quedarte plantado como un árbol mientras tu perro descubre el lugar, sino caminando junto a él estando suelto.

Estos paseos, que son idílicos hacerlos por la montaña o la playa, son ideales para trabajar el vínculo y la conexión con tu perro. Es estando suelto cuando puedes comprobar cómo es la relación con él… ¿Te espera cada x metros y está pendiente de ti o se aleja bastante pasando un poco de todo? ¿Espera el momento de soltarle para evitar que lo vuelvas a atar otra vez o sin embargo confía tanto en ti que sabe que atarle no significa “fin del paseo o del juego”?

Es casi la prueba de fuego.

Pasear con el perro suelto con confianza mutua es de los mejores paseos que puedes experimentar.

Pero muchos perros y personas viven en ciudad, y hay que amoldar esos paseos al entorno urbano, con correa.

¿Cómo recomiendo que sean los paseos por ciudad?

Bien, lo primero es la salida de casa…ya me conoces. Calma y autocontrol; la salida ha de ser tranquila.

Una vez en la calle, recomiendo siempre que la primera parte del paseo sea para el perro, para que vacíe su vejiga y haga sus necesidades tranquilo, para que huela, que corra y juegue con otros perros si es posible, etc.

Una vez le hemos dado este tiempo para él, toca paseo paseo, es decir, caminar.

A mí me gusta diferenciar, siempre que el entorno me lo permite (y casi siempre lo hace), la parte para el perro que sea una zona de tierra o hierba (descampado, parque, isletas de césped, etc), y la parte del paseo que sería asfalto (acera).

Así el perro también diferenciará y asociará zona de baño y recreo a las zonas de tierra y hierba, y paseo por el resto. Y esto nos facilita mucho las cosas, como por ejemplo que no se pare tanto a oler en el tiempo del paseo porque ya le hemos permitido satisfacer esa parte previamente.

Pero claro, para que todo fluya de esta manera hemos de ser nosotros también disciplinados y mantener una rutina.

¿Correa larga o corta? ¿El perro delante o al lado?

Las preguntas del millón, sin duda.

Para quedar guay te diría que dejes que el perro vaya donde quiera, pero no quiero ser guay, quiero ser realista.

El uso de la correa dependerá de varios factores: el perro y la zona por donde pasees.

Me explico. Si el perro es tranquilo y la zona no es muy concurrida de gente, no hay problema en que le des dos metros de correa y que vaya por delante, pero si está excitado o nervioso, zigzaguea constantemente y encima vas por una zona concurrida, te recomendaré que acortes correa (siempre relajada) para evitar tanto movimiento en el que retroalimenta su propia excitación y por supuesto para no molestar a los demás viandantes.

Siempre digo que la gestión de la correa nunca es fija. Habrá momentos en los que podrás soltar correa y otros en los que tendrás que acortar.

En el curso Entrenamiento General de la Academia hay lecciones donde explico cómo gestionar la correa y cómo pasear con dos perros a la vez.

Lo más importante es su estado de ánimo, recuérdalo. Si va tranquilo tanto me da que vaya delante, detrás o al lado. Pero si está excitado, nervioso o es reactivo, has de gestionar muy bien la correa.

Así que ya sabes, aprovecha los paseos con tu perro para crear vínculo, conexión, para construir una buena relación con él; disfruta de él y con él.

Recuerda: ese paseo jamás podrás recuperarlo otra vez. Se fue. Vívelo y disfrútalo. Tu perro se lo merece.

Es tu turno: ¿Cómo llevas los paseos con tu perro? ¿Los disfrutas realmente? ¿O son una tortura?



Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora del Instituto Dog Coaching y de la Academia Online Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

El Border Collie ¿Un perro para todo el mundo?

Respuesta a la pregunta: NO. Fin del artículo…

Realmente podría terminar este artículo aquí, en decir que el Border Collie no es un perro para todo el mundo, pero voy a explicarme un poco mejor.

Eso sí, no será el típico artículo de explicarte las características generales de la raza, de estos hay muchos en la red, sino que voy a ir casi directa hacia su comportamiento, temperamento y necesidades, que es lo que realmente me importa.

Tan sólo voy a comentarte cuatro datos generales antes de meternos en el meollo del asunto.

El Border Collie es un perro originario de la frontera entre Escocia e Inglaterra, es un perro pastor de trabajo con necesidad de altas dosis de ejercicio.

Su tamaño es de entre 45 y 55 cms a la cruz, con un peso aproximado de 20 Kgs, talla mediana y una esperanza de vida de entre 13 y 16 años.

Con esta pequeña descripción ya te he dicho algo que es la base del porqué el Border Collie no es un perro para todo el mundo: “es un perro de trabajo con necesidad de altas dosis de ejercicio”.

Es un perro de campo, con una gran capacidad de observación, muy sensible a lo visual y auditivo, de ahí que no responda bien a los movimientos bruscos o sonidos fuertes, fuente de muchos problemas de comportamiento en el Border Collie “urbano” de hoy día.

Son extremadamente inteligentes (como por ejemplo Chaser, BC que en el año 2011 reconocía más de 1.000 palabras y sabía identificar cada uno de sus 20 juguetes por el nombre y sacarlo de entre todos; o Rico, capaz de identificar 200 palabras, etc).

Pero recuerda una cosa:

Gran inteligencia => Gran capacidad de aprendizaje => Necesidad de altos desafíos mentales.

Son perros que necesitan tener algo que hacer siempre, no les sienta nada bien si le das una vida sedentaria con 3 salidas al parque o continuamente atados.

Como te digo, tienen una altísima necesidad mental y física, y la falta de cualquiera de las dos cosas, se puede traducir en destrozos en casa, ansiedad, nerviosismo, hiperactividad o ladrido en exceso (por desgracia, debido a mi trabajo me encuentro muchos BC con estos problemas de comportamiento).

Es un perro muy sociable en general con otros perros y extraños, pero es necesaria su correcta socialización de cachorro, ya que si no puede ser muy desconfiado.

Y ojo aquí con la socialización…ya he comentado en otras ocasiones y artículos, que la socialización tiene su “truco”, o más bien ha de tener un correcto y delicado equilibrio, sobretodo en perros como el BC, tremendamente sensible.

Al ser un perro muy visual y auditivo (usa más esos dos sentidos antes que el olfato), un exceso de estímulos en la etapa de cachorro puede provocar justo lo contrario a lo que buscamos, es decir, provocarle una saturación de estimulación y que el pobre animal no sepa gestionar esas situaciones, dando como resultado reacciones reactivas con todo lo que se mueva (por desgracia, muy frecuente hoy día).

Y como en todo, la responsabilidad última es tuya.

Muchas personas se cogen un BC con la idea de meterlo a hacer Agility, y aunque a priori pueda parecer una buena idea, hay que tener mucho cuidado.

Se ven muchísimos BC en Agility pasados de vueltas, sobreexcitados, sin saber gestionar esa situación que le sobrepasa, y como sabes si me sigues, es algo en lo que tengo mis reticencias.

El Agility es una disciplina deportiva que puede ser muy buena siempre y cuando se tenga muy en cuenta el equilibrio emocional del perro, más que si hace bien o mal o más rápido el recorrido.

¿A quién le recomiendo un Border Collie?

A una persona activa, tanto física como mentalmente, con muchas ganas de aprender ejercicios y retos nuevos para hacer con su perro, personas a las que les guste irse de senderismo frecuentemente o ejercicio físico de forma regular, pero que no se queden en lo físico, sino que como he comentado en varias ocasiones, la estimulación mental es imprescindible en el Border Collie.

Si nos centramos exclusivamente en la parte física, estaremos creando a un atleta canino, y cada día necesitará más ejercicio para saciar esa energía.

Así que recuerda: encuentra el equilibrio entre la actividad física y mental.

Mucho cuidado también si usas el clicker…como decía al principio, el BC es un perro muy sensible en lo auditivo también, y el mal uso de esa cajita metálica puede, literalmente, desquiciar y volver neurótico a un Border Collie, siendo también muy predispuesto a las estereotipias.

Por desgracia, es otra raza que se ha puesto de moda de un par de años para aquí, viéndose muchos BC en protectoras al no poder satisfacer todas sus necesidades debido al desconocimiento de la propia raza.

Y por mucho que me quieran decir que la raza no importa, que todos los perros son perros, lo siento mucho, pero la raza SÍ influye en el temperamento y comportamiento del perro, ya que en función de la raza tendrá unos instintos más potenciados que otros, y eso condiciona su carácter.

La carga genética sólo predispone, pero en muchos casos esa predisposición tiene mucha fuera e influencia.

¿Todos los Border Collies son iguales? Es evidente que no, algunos tendrán más energía que otros y algunos tendrán los instintos más potenciados que otros (incluso entre hermanos de la misma camada).

De ahí la importancia de una buena selección del individuo.

Así que ya sabes, si tienes tiempo disponible, te gusta el deporte, los retos y desafíos, si te gusta aprender sobre perros, y quieres invertir todo eso en tu perro, el Border Collie puede ser el compañero ideal.

Si en cambio no dispones de mucho tiempo libre, si tus horarios laborales no acompañan, si no eres una persona activa, si no te gusta mucho el deporte o si sólo quieres un perro para sacarlo 2 o 3 veces por la ciudad, el Border Collie no es la opción ya que tendrás problemas casi seguro.

Y sobre todo, quieras el perro que quieras, además de la raza ten en cuenta el nivel de energía, temperamento e instintos para escoger al individuo adecuado a tu vida.

Y recuerda que si quieres aprender a entender a tu mejor amigo, su psicología, saber interpretar su lenguaje corporal y entender su manera de comunicarse…si quieres realmente que la relación entre tu perro y tú sea lo más cómplice posible, no dudes en apuntarte a la Academia Online; tienes toda una variedad de cursos que podrás hacer a tu propio ritmo.



Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching