La depresión en los perros | Cómo identificarla
No hace tantos años, a los perros se les trataba como simples animales sin emociones ni ningún tipo de sentir.
Pero nada más lejos de la realidad…el perro es un animal que siente emociones (como otros animales, por no decir todos, cada uno a su manera), y como tal puede sentir alegría, miedo, tristeza…
La tristeza profunda continuada en el tiempo puede derivar en depresión, y aquí ya estamos hablando de palabras mayores.
¿Pero los perros pueden deprimirse?
Sí…no suele ser habitual, pero sí que hay situaciones que pueden superar al perro, y manifestar diferentes síntomas que nos hagan creer que está deprimido.
Para poder identificarlo hemos de conocer muy bien a nuestro perro, ya que a diferencia de nosotros, él no puede hablar y decirte lo que siente, así que tendrás que observar muy bien su comportamiento y lenguaje corporal para darte cuenta de los posibles cambios en él.
Evidentemente, cuanto menos tiempo hemos convivido con el perro y menos le conocemos (por ejemplo porque lo hemos adoptado recientemente), más dudas podremos tener de si esos síntomas forman parte del carácter y personalidad del perro, o si son síntomas de una posible depresión.

¿Cuáles son las causas de la depresión en el perro?
Pueden influir varias causas, pero ante la duda, lo primero es descartar cualquier problema de salud, de enfermedad, como pueda ser anemia, parvovirus, moquillo, etc…cualquier dolencia que afecte a su estado anímico.
Descartada la enfermedad, las posibles causas pueden ser:
- Fallecimiento de un ser querido (sea otro perro u otro animal de la casa, o humano)
- Cambio de rutina importante
- Embarazo psicológico
- La llegada de un nuevo miembro a la casa (un bebé u otro perro)
- Experiencia traumática (abandono, malos tratos, peleas de perros, etc)
- Alimentación no adecuada
- Pasar demasiado tiempo solo
Es muy importante saber identificar muy bien la causa, ya que un mal diagnóstico puede hacer que mediquemos al perro sin necesitarlo.
Hay algunas causas que dependen exclusivamente de ti, por ejemplo, el que no pase muchas horas solo y el anticipar un poco la llegada de un nuevo miembro a la familia, cambiando poco a poco las nuevas rutinas hacia las que tendrá a futuro, o el tema de la alimentación.
Otras requieren de tiempo, paciencia y comprensión, como la muerte de un ser querido, las experiencias traumáticas y los cambios de rutina importantes, como cambios de vivienda o cambios repentinos de horarios.
En el caso de los embarazos psicológicos, si son recurrentes en cada celo, es conveniente esterilizar.
¿Cuáles son los síntomas de una posible depresión en mi perro?
- Apatía
- Falta de apetito
- Cambio de comportamiento repentino
- Falta de ganas de jugar
- Sueño excesivo
- Inactividad
- Se esconde para evitar interactuar
- Poca afectividad
- Actitud triste
Como decía anteriormente, es muy importante fijarte en su lenguaje corporal ya que su cola y cabeza te dará mucha información.
La cara de los perros es un reflejo de sus emociones, fíjate en ella…te dará muchas pistas.
Eso sí…tampoco te obsesiones. Si el cambio es un día en concreto puede ser por cualquier historia, como que simplemente se encuentre mal de forma esporádica.
Ahora no vayas a pensar que porque no te recibe en la puerta dando saltos de alegría o que porque un día no se come toda su comida, esté cogiendo una depresión.
Tienes que fijarte cuando es un cambio en su comportamiento de forma repentina y recurrente en el tiempo, ya que los síntomas por sí solos pueden confundirse.
Tampoco lo confundas con aburrimiento o cansancio…
Si lo acabas de adoptar, dale tiempo para que se adapte a la nueva rutina y familia, cada perro tiene su propio ritmo.
Y por supuesto, si viene de una experiencia muy traumática, hay que ayudarle a salir de ese agujero emocional evitando sentir pena por él ni sobreprotegerlo.
¿Qué puedo hacer si veo que mi perro está cogiendo una depresión?
Aquí dependerá un poco de la causa, ya que cada una de ellas te requerirá unas pautas o metodología diferentes a otra.
Lo más importante (quitando quizás la causa del embarazo psicológico, ya que estaríamos hablando de algo más físico), es animarlo, intentar que juegue, pasear con él, hacer que conozca a otros perros, hacer algo de deporte con él, pero sobre todo no forzar la situación.
Llévalo a esas situaciones, pero no le obligues a que interactúe con nadie; dale su tiempo.
Pero tampoco le sobreprotejas, por favor, flaco favor le vas a hacer a nivel emocional, porque de forma indirecta le estarás impidiendo que avance.
No quiero decir que lo ignores, ni mucho menos…de hecho es todo lo contrario, pero vigila tus emociones. No sientas pena, tu energía tiene que ser segura, con templanza, animada pero sin exagerar para no sobrepasarle.
Y ante la duda, consulta con tu veterinario. Si se descarta cualquier problema físico o de salud, entonces ponte en contacto con un profesional de la Psicología Canina para ayudarte con tu perro.
Tu turno…¿alguna vez tu perro ha tenido algunos de estos síntomas?




























