La depresión en los perros | Cómo identificarla

No hace tantos años, a los perros se les trataba como simples animales sin emociones ni ningún tipo de sentir.

Pero nada más lejos de la realidad…el perro es un animal que siente emociones (como otros animales, por no decir todos, cada uno a su manera), y como tal puede sentir alegría, miedo, tristeza…

La tristeza profunda continuada en el tiempo puede derivar en depresión, y aquí ya estamos hablando de palabras mayores.

¿Pero los perros pueden deprimirse?

Sí…no suele ser habitual, pero sí que hay situaciones que pueden superar al perro, y manifestar diferentes síntomas que nos hagan creer que está deprimido.

Para poder identificarlo hemos de conocer muy bien a nuestro perro, ya que a diferencia de nosotros, él no puede hablar y decirte lo que siente, así que tendrás que observar muy bien su comportamiento y lenguaje corporal para darte cuenta de los posibles cambios en él.

Evidentemente, cuanto menos tiempo hemos convivido con el perro y menos le conocemos (por ejemplo porque lo hemos adoptado recientemente), más dudas podremos tener de si esos síntomas forman parte del carácter y personalidad del perro, o si son síntomas de una posible depresión.

¿Cuáles son las causas de la depresión en el perro?

Pueden influir varias causas, pero ante la duda, lo primero es descartar cualquier problema de salud, de enfermedad, como pueda ser anemia, parvovirus, moquillo, etc…cualquier dolencia que afecte a su estado anímico.

Descartada la enfermedad, las posibles causas pueden ser:

  • Fallecimiento de un ser querido (sea otro perro u otro animal de la casa, o humano)
  • Cambio de rutina importante
  • Embarazo psicológico
  • La llegada de un nuevo miembro a la casa (un bebé u otro perro)
  • Experiencia traumática (abandono, malos tratos, peleas de perros, etc)
  • Alimentación no adecuada
  • Pasar demasiado tiempo solo

Es muy importante saber identificar muy bien la causa, ya que un mal diagnóstico puede hacer que mediquemos al perro sin necesitarlo.

Hay algunas causas que dependen exclusivamente de ti, por ejemplo, el que no pase muchas horas solo y el anticipar un poco la llegada de un nuevo miembro a la familia, cambiando poco a poco las nuevas rutinas hacia las que tendrá a futuro, o el tema de la alimentación.

Otras requieren de tiempo, paciencia y comprensión, como la muerte de un ser querido, las experiencias traumáticas y los cambios de rutina importantes, como cambios de vivienda o cambios repentinos de horarios.

En el caso de los embarazos psicológicos, si son recurrentes en cada celo, es conveniente esterilizar.

¿Cuáles son los síntomas de una posible depresión en mi perro?

  • Apatía
  • Falta de apetito
  • Cambio de comportamiento repentino
  • Falta de ganas de jugar
  • Sueño excesivo
  • Inactividad
  • Se esconde para evitar interactuar
  • Poca afectividad
  • Actitud triste

Como decía anteriormente, es muy importante fijarte en su lenguaje corporal ya que su cola y cabeza te dará mucha información.

La cara de los perros es un reflejo de sus emociones, fíjate en ella…te dará muchas pistas.

Eso sí…tampoco te obsesiones. Si el cambio es un día en concreto puede ser por cualquier historia, como que simplemente se encuentre mal de forma esporádica.

Ahora no vayas a pensar que porque no te recibe en la puerta dando saltos de alegría o que porque un día no se come toda su comida, esté cogiendo una depresión.

Tienes que fijarte cuando es un cambio en su comportamiento de forma repentina y recurrente en el tiempo,  ya que los síntomas por sí solos pueden confundirse.

Tampoco lo confundas con aburrimiento o cansancio…

Si lo acabas de adoptar, dale tiempo para que se adapte a la nueva rutina y familia, cada perro tiene su propio ritmo.

Y por supuesto, si viene de una experiencia muy traumática, hay que ayudarle a salir de ese agujero emocional evitando sentir pena por él ni sobreprotegerlo.


¿Qué puedo hacer si veo que mi perro está cogiendo una depresión?

Aquí dependerá un poco de la causa, ya que cada una de ellas te requerirá unas pautas o metodología diferentes a otra.

Lo más importante (quitando quizás la causa del embarazo psicológico, ya que estaríamos hablando de algo más físico), es animarlo, intentar que juegue, pasear con él, hacer que conozca a otros perros, hacer algo de deporte con él, pero sobre todo no forzar la situación.

Llévalo a esas situaciones, pero no le obligues a que interactúe con nadie; dale su tiempo.

Pero tampoco le sobreprotejas, por favor, flaco favor le vas a hacer a nivel emocional, porque de forma indirecta le estarás impidiendo que avance.

No quiero decir que lo ignores, ni mucho menos…de hecho es todo lo contrario, pero vigila tus emociones. No sientas pena, tu energía tiene que ser segura, con templanza, animada pero sin exagerar para no sobrepasarle.

Y ante la duda, consulta con tu veterinario. Si se descarta cualquier problema físico o de salud, entonces ponte en contacto con un profesional de la Psicología Canina para ayudarte con tu perro.

Tu turno…¿alguna vez tu perro ha tenido algunos de estos síntomas?

Cómo entender el gruñido en los perros

El gruñido es un sonido que asusta a la gran mayoría de personas, pero hemos de tener en cuenta de que tiene muchos significados, aunque al que más se le asocia es al marcaje o a la agresión.

También debemos de saber de que el tanto el gruñido como el marcaje forman parte de la comunicación y lenguaje canino, y como tal debemos entenderlo, integrarlo y comprenderlo según el contexto en el que se realiza.

Ya te avanzo de que ni el marcaje ni el gruñido son malos de por sí, ya que bien entendidos son un buen aviso de que quizás algo no va bien.

Pero como digo, el gruñido tiene varios significados y no todos son la antesala de una agresión.

Veamos a ver qué tipos de gruñidos existen y sus contextos:

  • De juego: en este tipo de gruñido es especialista Mori; ella cuando juega, gruñe, y no lo hace con la intención de apartar al otro ni como aviso de agresión, sino que forma parte de su lenguaje en el juego.
    Eso sí, algunas veces puede ser contraproducente porque hay perros que no lo entienden como tal, y puede derivar en un conflicto debido al mal entendido.
    También es muy común este gruñido cuando dos perros están jugando con el mordedor o una cuerda, cada uno tirando hacia un lado.

  • Advertencia: este tipo de gruñido sí que sería la antesala de un marcaje si no lo entendemos bien.
    Es un poco el mensaje de “déjame en paz, por favor, que no respondo que no paras”.Normalmente, este tipo de gruñido va acompañado de más expresiones corporales, como tensión en el cuerpo, mirada fija quizás de reojo, etc.

    Es muy importante estar atentos a toda la situación en conjunto, ya que será ésta la que nos dirá qué tipo de gruñido está haciendo.

    Si no atendemos a este aviso, muy posiblemente llegue a continuación el marcaje (mordisco al aire), que no deja de ser otro aviso pero más intenso.

    El marcaje no tiene la intención de hacer daño, pero esto puede cambiar si la distancia es corta y sobre todo si quien lo recibe es un niño.

  • De placer: hay algunos perros con mucha personalidad y que tienen un lenguaje sonoro muy rico, y son ese tipo de perros que frente a una situación que le da placer, como puede ser un masaje, una caricia en un lugar determinado o simplemente rascarse contra el suelo, emiten un sonido similar al gruñido.
  • Roncar o soñar: hay perros que cuando duermen roncan bastante, y entre esos ronquidos pueden haber gruñidos, bien derivados de la misma respiración, o bien porque está soñando y haciendo sonidos como los gruñidos.
    Que estén soñando con algún conflicto es un misterio… 🙂

De todos estos tipos de gruñidos, el más importante evidentemente es el de advertencia, y éste puede derivarse de varios factores:

  • Protección de recursos: es cuando está protegiendo algo (juguete, comida, espacio…), y te avisa mediante el gruñido de que no se te ocurra querer quitarle lo que con tanta ansia está guardando.Este tipo de gruñido es peligroso puesto que si no sabemos manejar la situación puede agravarse de dos maneras: auto-reforzándose si en ese momento nos alejamos, o terminando en marcaje serio si avanzamos cuando no es el momento.
  • Dolor / enfermedad: es otro de los factores habituales de gruñidos, digamos, por sorpresa. Muy posiblemente si le duele algo y le tenemos que manipular o hacerle alguna cura, nos gruña para decirnos de que le duele y le dejemos en paz.Aquí hemos de tener mucho cuidado y manipular lo justo y necesario.
  • Sustos: no sé si alguna vez has visto la situación de ver al perro dormir profundamente, y que alguien le despierta de golpe (puede ser un simple pisotón o tropiezo con su cuerpo), y éste se despierta con un gruñido.No hay que tenérselo en cuenta ya que es normal, viene derivado del susto y la sorpresa, pero ojo si hay niños en casa; jamás deben despertar al perro de forma brusca, porque puede terminar mal la historia.
  • Espacio personal: hay perros que no toleran que les invadan su espacio personal sin su autorización previa.
    Recuerdo un caso de una persona que por abrazar a su perro, éste tras el gruñido de aviso le dio un marcaje, con tan “mala” suerte de que debido a la cercanía de uno con el otro, le hizo una buena señal en la cara de la chica…
    Respetemos su espacio personal…no a todos les gusta que se les invada; si ves señales de incomodidad no fuerces al perro.
  • Falta de manipulación corporal: aquí suele pasar tanto si tiene dolor en la zona a manipular como si no lo tiene, y normalmente es por no haber acostumbrado al perro cuando era cachorro y joven a ser manipulado (cepillar, cortar uñas, abrir la boca, quitar legañas, etc).Cuestiones rutinarias que se convierten en tortura si no se le ha habituado con anterioridad.
    Aquí iría muy bien el refrán de “sólo nos acordamos de Santa Bárbara cuando llueve”.
  • Miedo: aviso claro frente a lo que para el perro representa una amenaza, sea a nosotros, un objeto, una situación en concreto o a otro perro.Nunca forzar a un perro con miedo, ya que hay algunos, dependiendo de la situación y del grado de miedo que tenga, que no vacilará en marcar después de gruñir si ve que la amenaza no se aleja.

Una vez sabemos qué factor influye en el gruñido de advertencia lo más importante es no querer inhibir esa parte de su repertorio del lenguaje canino, ya que si lo hacemos el perro entenderá que no puede hacerlo, pero eso no hará que deje de molestarle aquello de lo que te está avisando.

Por lo tanto, lo más importante es saber diferenciar los tipos de gruñidos, y sólo tener especial atención al de advertencia; con el resto disfruta de la observación.

Y sobre todo no te lo tomes como una gracia del perro…hay muchos vídeos en internet queriendo hacer ver como que es gracioso que el perro gruña. Luego vienen las desgracias y quien tiene las de perder es el perro.

En otro artículo hablaremos sobre qué hacer cuando nuestro perro emita gruñidos de advertencia, aunque de mientras tienes el artículo y vídeo sobre la protección de recursos que es uno de los factores donde el perro nos comunica su malestar con el gruñido (aunque no siempre).

Y ahora te toca a ti… ¿Identificas algunos de estos gruñidos en tu perro? Cuéntamelo en los comentarios 😉

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Cómo pasear con dos perros a la vez

Pasear con dos perros a la vez puede ser una maravilla o una verdadera tortura…uno te va para un lado, el otro para el contrario…uno tira mucho de la correa, el otro se queda atrás… ¿te suena?

Para mí, el número perfecto de perros si vives en entornos urbanos son 2…, 1 se me queda corto además de que cuando no estoy en casa se aburre, y más de 2 te condiciona un poco más a la hora de movilidad (buscar hoteles, viajes en coche, etc), aunque poder tener una manada de perros es una maravilla, la verdad.

Si tienes dos perros te habrás dado cuenta, quizás, que los paseos a veces no son todo lo agradables que te gustaría que fueran, y si estás pensando en incorporar un nuevo miembro canino a la familia deberías tener en cuenta algunos aspectos a la hora de pasear con ellos.

https://youtu.be/GoGVsuW7QRIhttps://youtu.be/QO2-FhhPK1A

Necesidades individuales

Antes de nada has de saber qué tipo de necesidades tienen tus perros…es decir, si tienen el mismo nivel de energía, si las edades se complementan o son muy desiguales, problemas físicos, etc.

Por ejemplo, si tienes a un senior de 12 años y a un perro de 1 año, una de dos: o el senior es un todo terreno con esa edad, o el jovencito tiene muy baja energía para que los paseos se complementen para ambos.

O aunque tengas dos perros de edades similares pero uno es por ejemplo un bulldog y el otro un bóxer; aquí las energías son muy diferentes, y es casi imposible que los paseos conjuntos le vayan bien a los dos. O te quedas corto para el bóxer o “matas” al bulldog con tanto paseo.

¿Entiendes lo que quiero decir?

Es muy necesario tener esto muy en cuenta porque puede que estemos paseando poco para uno o mucho para otro en función de sus edades, energías o problemas de salud.

Los paseos hay que adaptarlos a cada perro, y si no se complementan habrá que sacarlos por separado, o hacer un doble paseo con quien más lo necesite.

Rutina de salida

Es la parte más importante de cara al paseo…ya sabes que tal como salgan de casa llegarán a la calle; si salen excitados pisarán la calle excitados, si salen tranquilos llegan a la calle tranquilos aunque no quita que a medida que avances y según los estímulos, puedan excitarse, pero ya los podrás tener controlados desde el principio.

Si tienes dos “almas caninas locas” sobreexcitadas cada vez que quieren salir a la calle, trabaja el autocontrol primero de forma individual, y conforme lo vayas reforzando, lo realizas de forma conjunta sabiendo qué y cómo hacer con cada uno acorde a su temperamento y energía.

Lo más importante de este ejercicio es evitar la sobreexcitación a la hora de salir a la vez que instauras una nueva rutina, por lo que a fuerza de repetir y de integrarla en tu día a día, lo harán de forma automática cada vez que vayas a salir.

Y te aseguro que es una gozada salir con los perros tranquilos…

Correas

Aquí tienes dos opciones:

Que cada perro tenga su propia correa, o usar una para los dos.

¿Cuándo y cómo usar cada una de ellas?

Bueno, pues una para los dos perros sólo lo recomiendo cuando ambos tienen la misma energía y el mismo ritmo de paseo, y sobre todo cuando tengas muy controlada todas las rutinas del paseo.

Si no es así, es mejor que cada uno tenga su propia correa, así podrás manejarlos de forma individual hasta que lo tengas más controlado.

¿Qué pasa si uno de ellos es reactivo y la lía en la calle?

En estos casos recomiendo trabajar al reactivo por separado ya que muchas veces contagia al otro perro, y entonces tendrías a dos perros fuera de control en algunas situaciones.

Y lo mismo con cualquier otro problema de comportamiento; recomiendo siempre trabajar de forma individual al comienzo y luego juntarlos para seguir trabajando.

Y una cosa muy importante…

Aunque tengas dos perros sin ningún problema te recomiendo que de vez en cuando los pasees de forma individual y no siempre juntos, ya que deben de saber gestionar las situaciones del exterior por sí solos y no siempre refugiándose en el otro.

Como ves no es tan complicado pasear dos perros a la vez, pero sí que hay que tener algunas cosillas en cuenta para poder disfrutar de los paseos.

En la Academia Dog Coaching hay una lección del curso Entrenamiento General donde hablo exclusivamente del día a día con dos perros.

Y ahora te toca a ti…¿Tienes dos perros? ¿Cómo llevas los paseos?

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
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Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Cómo socializar a tu perro correctamente

Una de las tareas más importantes que tenemos que hacer cuando tenemos un cachorro, es la socialización.

A priori parece algo sencillo…sacarlo a la calle y que conozca a personas u otros perros, pero la verdad es que a pesar de que es algo muy fácil (no requiere de amplios conocimientos o de recursos), no es tan sencillo encontrar el equilibrio.

¿Y por qué digo lo del equilibrio?

Porque tan mala es la poca socialización como el exceso de ella. Ambos extremos son contraproducentes.

De hecho me he encontrado con muchos casos por problemas de poca socialización, pero también por culpa de la sobre-estimulación, más que nada en perros muy sensibles tipo Border Collies y similares.

Por lo tanto, vamos a hablar sobre este tema tan importante y vital en la vida de nuestro perro.

Cuándo comienza la socialización

Realmente no comienza cuando llega el cachorro a casa, sino mucho antes, con la madre y hermanos. Lo que pasa es que parece que sea otro tipo de “socialización”, y lo único es que durante el tiempo que está con su verdadera familia aprende, te podría decir, lo más importante.

Es cuando se desarrolla la impronta, los primeros pasos, los primeros juegos con los hermanos y con la madre, los primeros límites y normas, los primeros ruidos ambientales, las primeras habilidades sociales durante el juego, el aprendizaje mediante la energía firme, asertiva pero tranquila de la madre, etc.

Desprender al cachorro de semejante aprendizaje es un gran error, que probablemente pagará más tarde o más temprano con algún problema de comportamiento en su día a día.

De ahí la importancia de no separar al cachorro de forma temprana de la madre y hermanos antes de los 60/75 días como mínimo, siempre que nos sea posible.

Una vez está ya con nosotros, tenemos que hacer el papel que nos toca, y es el procurarle todos los recursos que necesita y ayudarle en la aceptación de esta sociedad nada natural para ellos.


Cómo socializo a mi perro

Aquí te diría que hay como 3 escenarios a trabajar o las 3 patas de la socialización:

  • Socializar con otros perros y animales
  • Socializar con personas
  • Socializar con el entorno

Vayamos por partes:

Socializar con otros perros y animales.– es vital y muy importante que socialices a tu cachorro con otros perros. Y ojo! No vale decir que como ya convive con 1, 2 o 3 perros ya está socializado.

No, con estos perros convive y sin duda le van a ayudar en las habilidades sociales, pero si no hacemos porque conozca a más perros, el día que se encuentre con uno desconocido, no sabrá cómo presentarse (quizá tenga miedo o quizás quiera ir totalmente descontrolado por la excitación), y cómo solucionar cualquier conflicto que pudiera haber.

Y aquí otro ojo…procura, en la medida de lo posible, juntarlo con perros que sean sociables y que no vayan a darle un revolcón tras otro.

Por supuesto intenta toda la variedad que puedas: cachorros, jóvenes, adolescentes, adultos, seniors, de pelo largo, de pelo corto, de tamaño pequeño, mediano y grande, con cola, sin cola, etc…y con todo tipo de energías.

Y como decía al principio, ni te quedes corto, ni abuses o inundes…término medio.

Y si puedes introduce algunos otros animales, como gatos, hurones, conejos, caballos…al menos los que pueda encontrarse más fácilmente en un día cualquiera.

Evitarás muchos dolores de cabeza.

Socializar con personas.- es muy parecido a socializar con perros pero con personas. No vale que conviva con una familia numerosa donde hay un abuelo y niños…tiene que conocer o al menos ver y escuchar a diferentes tipos de personas.

Niños (de varias edades), jóvenes, adolescentes, adultos y abuelos…altos, bajos, gordos, flacos, con sombrero, con gafas de sol, con carrito de bebé, con bastón, con andador, con silla de ruedas, etc…

No te vayas a la puerta de un colegio para que conozca a niños y que vengan 50 a sobarlo por todos lados…puedes conseguir el efecto contrario, que les coja miedo por tanto agobio.

Recuerda…equilibrio.

Socializar con el entorno.- aquí caemos también en el error en creer que con pasearlo por las calles donde normalmente paseamos, ya basta.

No, hay mucho más mundo fuera de nuestra manzana.

Estaciones de tren, viajar en tren, subir en ascensor (en caso de que nosotros no usemos a diario), diferentes texturas de suelos (brillantes, rugosas, con piedras, etc), zonas donde pasen camiones y autobuses, motos, bicicletas, monopatines, escaleras mecánicas, diferentes sonidos, petardos, etc…

Todo lo que se te ocurra, pero con equilibrio…

De los 2 a los 4/5 meses tenemos tiempo, no hace falta que estés 8 horas socializándolo…es mejor media horita cada día en un entorno diferente, que muchas horas un día a la semana.

Una buena y correcta socialización le van a dar a tu cachorro estabilidad mental a la hora de enfrentarse a diferentes escenarios, sean con personas, perros o ambiente.

Es la base de un perro equilibrado junto con el autocontrol.

Como ves no hay secreto en una correcta socialización, pero sí que hemos de tener mucho cuidado con la exposición.

Si tu perro es sensible a los estímulos ve más despacio a la hora de exponerlo; cada cachorro es diferente, y es una edad muy especial, no la fastidiemos por querer correr…o por creer que el tiempo lo hará solo.

Y ahora cuéntame… ¿Qué tal fue la socialización de tu cachorro?

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Qué hacer si mi perro es agresivo

Los problemas de agresividad en los perros son los más graves, ya que dependiendo de la agresión hay posibilidades de que sea sacrificado, y debemos recordar que él no tiene culpa ninguna.

Ahora bien, como siempre digo no existen los perros agresivos, sino conductas agresivas en determinadas circunstancias o situaciones.

Muchas veces se confunde la reactividad de un perro con la agresividad, y la principal diferencia es que en el último caso la intención sí es morder si llegara la ocasión.

La agresividad suele ser una respuesta frente a una amenaza (real o imaginaria) o a un ataque.

Cabe decir que la agresividad forma parte del lenguaje canino, es parte natural de ellos; pero no por ello debemos de dejar que la exprese de forma tan avanzada y mucho menos hacia personas.

Aquí distinguiría 3 posibles objetivos de la agresividad:

  • Hacia personas
  • Hacia otros perros
  • Hacia otros animales

Existen 3 tipos de agresividad:

  • Agresividad Defensiva, donde influye la inseguridad, el miedo o el pánico.
  • Agresividad Ofensiva, donde influye la protección de recursos, el dominio social, etc.
  • Agresividad Depredadora, donde influye el instinto de caza.

Y los motivos de la agresividad pueden girar en torno a: miedo, protección de recursos, territorio, instinto maternal, juego, redirigida, cambio fisiológicos, frustración, predatoria, status, intrasexual, intersexual, etc.

Todo esto lo explico con detalle en el curso de Agresividad Canina de la Academia Dog Coaching ya que es un tema muy amplio y complejo, así que vayamos al grano y veamos qué hacer si mi perro es agresivo.

Bien, lo primero que debemos de hacer es identificar hacia quién va dirigida la agresividad, si hacia personas, perros u otros animales.

Esto nos dará una primera idea sobre qué tipo de agresividad tiene, si ofensiva, defensiva o depredadora.

Por ejemplo, si su conducta es que se pone agresivo con gatos, conejos, hurones, etc, es muy posible que su agresividad sea depredadora.


Si su agresividad tiene la intención de alejar una posible amenaza, ya sea real o imaginaria para él, estaríamos hablando de agresividad defensiva. Aquí entraría personas extrañas pero también podría entrar el territorio.

Y si su agresividad tiene la intención de proteger algo, como algún recurso (comida, juguetes, zapatillas, huesos, etc), o el territorio, estaríamos hablando de agresividad ofensiva.

Después de todo ello, debemos intentar identificar la razón de su conducta, que puede ser:

  • Vinculada a carga genética
  • Malas experiencias
  • Hábito reforzado

Una vez hayamos identificado hacia quien va dirigida su agresividad, el tipo de ésta y la razón con más peso que puede influir en ella, es hora de ponernos manos a la obra, ya que no es lo mismo trabajar con agresividad derivada del miedo que a la derivada de la protección de recursos, por ejemplo.

Hemos de tener mucho cuidado con este primer trabajo, un fallo en el diagnóstico puede volverse en contra nuestro.

No voy a darte pautas precisas porque cada caso es un mundo, nunca hay dos situaciones iguales y todo lo que pueda conllevar agresión siempre te voy a recomendar la visita de un profesional, pero es imprescindible que cuentes con toda la información y conocimiento que puedas para que entiendas a tu perro y porqué actúa así.

Esto te servirá no sólo para trabajar sobre la agresividad y saber identificarla, sino también para prevenirla, que es lo más importante.

Lo primero que debemos de tener en cuenta es que si la respuesta de tu perro frente a una situación es la agresividad, hemos de darle una alternativa a esa respuesta.

Esto sería lo más básico. No cabe decir que esa alternativa ha de ser positiva.

Intentaremos no provocar las situaciones que derivan en agresión si no sabemos cómo trabajarlas, ya que hemos de analizar al dedillo el lenguaje corporal del perro para saber cómo y cuándo desviar o reconducir la conducta.

También hemos de evitar picos de estrés en el perro, ya que éste es residual en el cuerpo y muy perjudicial para el animal, lo que puede conllevar también a más agresividad.

¿Se puede rehabilitar un perro con conductas agresivas?

Bueno, depende… Depende de la razón que haya detrás. La más complicada es aquella en la que entra el factor genético y los instintos.

Hay perros (y no hablo tanto de razas) con una carga genética más predispuesta a la agresividad, y todo lo que sea genético, ya sea los miedos o las conductas agresivas, son muy complicadas de tratar.

Las más “sencillas” serían las que vienen provocadas por malas experiencias o por hábitos, ya que en el primer caso habría que sustituirlas por buenas experiencias, pero aquí debemos de tener mucho cuidado y acompañarnos de un profesional (como decía anteriormente) para que nos ayude a identificar las posibles señales previas que pueda manifestar nuestro perro hacia una posible agresión, y reconducir la situación de la mejor manera.

La agresividad por hábito adquirido también es ligeramente sencilla (para un profesional), pero no exenta de riesgos si no medimos bien la situación.

Por ejemplo, recuerdo hace unos años que tenía que ir a una casa con dos Rottweiler a darles de comer y limpiar su zona, que estaban en la parte de la rampa del garaje (ese era su territorio principal).

La valla que separaba esa zona del jardín apenas tenía 1,20 cms, y los perros no dejaban de ladrar con una agresividad muy ofensiva. Allá que me puse yo “tan pancha”, plantada delante de ellos pero sin mirarles a la cara. Aguanté así durante unos 20 minutos que estuvieron saltando a la altura de mi cara mientras me ladraban, pero les rompí su esquema de “ladro furioso y se marchan”, a “ladro y no me sirve para nada”.

Una vez rompí ese hábito pude entrar sin problema a su zona. Su agresividad era ofensiva y territorial.

Esto que parece sencillo no lo es tanto, porque has de saber leer muy bien el lenguaje del perro para entrar con seguridad, por eso hago tanto hincapié en dejarse acompañar por un profesional. Muchas veces las señales no son tan claras pero hay que saber interpretarlas en el momento justo.

Si yo hubiera entrado 1 minuto antes no sé qué me habría pasado, pero nada bueno seguro. A partir de ahí, cada día iba a la casa y los perros me recibían como alguien de la casa.

Has de tener en cuenta también las señales previas que un perro realiza antes de morder, y las tienes en este artículo y vídeo. Es de vital importancia saber reconocerlas.

Y ahora cuéntame tú, ¿has tenido problemas de agresividad con tu perro? ¿Cómo lo has solucionado?

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

Los instintos del perro

Cuando invitamos a un perro a compartir su vida con nosotros, hemos de tener en cuenta de que no es un ser humano, no es un bebé con 4 patas y mucho pelo, ni es un niño.

El perro, como siempre me gusta recordar, es un animal depredador con una serie de instintos arraigados en función de su genética.

Absolutamente todos los perros tienen instintos; los hay que están muy generalizados, y otros que la selección de las razas hace que se potencien, disminuyan o se “anulen” trabajando la genética durante varias generaciones.

Así pues, nadie puede discutir que un perro de caza (Pointer, Braco, Podenco, etc) tiene el instinto cazador mucho más alto que un Rottweiler, por ejemplo. Por supuesto que luego cuenta el individuo, ya que nunca habrán dos perros con el mismo nivel de instinto, uno lo tendrá muy potenciado y otro quizás lo tenga “dormido” aún siendo de la misma raza.


Ahora bien, cuando hablamos de instintos, no siempre sabemos qué son, por lo tanto vamos primero a definirlo.

“En Zoología y Psicología significa la conducta innata y no aprendida que se transmite genéticamente entre los seres vivos de una misma especie, y que les hace responder de una misma forma ante una serie de estímulos.”

Los instintos son muy importantes porque facilitan la adaptación del animal a su medio ecológico particular y natural, pero la vida en ciudad no facilita precisamente la posibilidad de la expresión de los instintos de forma natural.

Los instintos que más pueden perjudicar en el comportamiento del perro de compañía aplicado a su día a día serían, principalmente y bajo mi punto de vista, el instinto de caza, pastoreo y defensa. Supongo que sabrás porqué…

Ahora bien, no sólo hay estos tres, sino que podrían clasificarse en unos 15 instintos, aunque sobre esto entre los mismos profesionales tenemos diferencias, siendo algunos algo polémicos.

También verás que unos se funden con otros, formando una sinergia entre ellos.

De todas formas, verás que te sonarán casi todos. Vamos a por ellos en un breve resumen:

perro de caza

Instinto de caza

Este instinto está provocado por el movimiento de cualquier objeto, el cual el perro persigue con ansia. Dentro de este instinto se incluye también la muestra o parada previa al ataque, la presa que supone agarrar fuertemente la pieza y sacudirla hasta matarla o el cobro que consiste en portar la pieza a un sitio más seguro.
Este instinto es potenciado en algunas razas, con lo que a la parte natural del perro hay que sumarle la controlada mediante la genética.

Mordedor_perroDINA

Instinto de presa

Este instinto trata de sujetar y matar a la víctima, para arrastrarla y comerla en un lugar seguro.
Normalmente forma parte de la conducta canina de recolectar comida, y dirige las
técnicas de caza.
Instinto potenciado en algunas razas.

Border Collie

Instinto de pastoreo

“control del rebaño, mantenerlo unido”. Este sería un buen y escueto resumen de este instinto. En ocasiones se puede confundir con el instinto de caza, y a pesar de que pueda formar parte de él de alguna manera, el instinto de pastoreo no contiene la parte de morder y matar, sino más bien de acechar, rodear y acorralar.
Instinto potenciado en algunas razas.

labrador negro

Instinto de defensa

La mirada fija, la amenaza y la mordida son reacciones defensivas, siempre en el contexto adecuado.
Este instinto suele dispararse por amenazas, sean reales o ficticias (pero percibidas por el perro como reales).
Es un instinto también potenciado en algunas razas.

Camada de golden retriever

Instinto de maternal

Todo aquel que haya presenciado un parto natural de algún perro habrá podido disfrutar de este maravilloso instinto.
Desde el preparar su cama para parir, lamerse las mamas para impregnarlas de feromonas (gracias a esto el cachorro cuando nace localiza por el olfato los pezones), cortar el cordón umbilical del cachorro…

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Instinto sexual

Este instinto se potencia a partir de la pubertad, es decir, a partir de los 15 meses aprox (dependiendo de la raza) en los machos, y mucho antes en el caso de las hembras.
Es cuando entran en la fase de la adolescencia y les provoca el aumento de la actividad hormonal, provocando cambios físicos y fisiológicos que influyen directamente en el comportamiento.
El macho comenzará a levantar la pata y la hembra tendrá su primer celo.

grupo de perros

Instinto gregario

Que el perro es un animal social por naturaleza no es algo nuevo, por eso necesitan desplazarse en compañía de otros congéneres de su especie; de ahí la importancia de la socialización.
Pero este instinto también forma parte de la relación del perro con nosotros gracias a la unión con ellos durante cientos de años.

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Instinto seguidor

Aquí tenemos dos vertientes, igual que con el instinto anterior. Está la vertiente más natural y primitiva que es para con los perros, y la vertiente más “actual” que es para con las personas.
En una manada existen varios roles que van cambiando en función de la situación, y nos encontramos con el líder en ese momento y con los seguidores.
Y con la familia humana, digamos que el liderazgo (palabra prostituida en estos últimos años) o referente, pasamos a ser nosotros. Es decir, confianza, tranquilidad, templanza y su fuente de recursos básicos, como la comida, el agua, los paseos y el cobijo.
Por eso cuando paseamos por la montaña, si vamos con una manada, éstos seguirán a uno de ellos normalmente, y si vamos a solas con nuestro perro, éste nos seguirá a nosotros y si se adelanta siempre estará pendiente nuestro.

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Instinto jerárquico

La jerarquía es un sistema de organización social por el que se establece un orden de prioridad a la hora de acceder a un recurso, evitando con ello la innecesaria violencia en el grupo.
Este proceso se basa en un lenguaje ritualizado. Los rituales de agresión, jerarquía y juego se aprenden durante las primeras fases de vida, y aprenden a controlarse.
Este instinto se da básicamente entre sus propios congéneres.

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Instinto de huida

Este instinto tiene como base la supervivencia, y surge en situaciones de miedo, inseguridad o amenaza intensa.

perros playa

Instinto de juego

El juego es vital para el perro, tanto con personas, perros u objetos. Aprenden desde muy pequeños, y durante el juego se dan situaciones de caza, cobro, presa, saltos, juegos aeróbicos, perseguir y ser perseguido…que le darán al perro las habilidades sociales y equilibrio psicológico que necesita en su vida.

gestión del olfato

Instinto de rastreo / venteo

Instinto básico que parte de la necesidad de buscar alimento, bien con el hocico en el suelo o bien captando las moléculas del aire.
Hay tres formas de rastreo natural en el perro: venteo, cabeza a media altura y cabeza baja.
Este instinto también se moldea mediante la genética, de ahí que hayan perros que son mucho mejores en el rastreo, y otros en el venteo.

perro protector

Instinto territorial

Cubre la necesidad de proteger su territorio.

Rottweiler

Instinto de guarda

Este instinto se da sobretodo en edades ya adultas o en una adolescencia madura.
No hay que confundir con el instinto de territorio, ya que éste sólo se enfoca en el espacio del territorio, y el instinto de guarda puede darse tanto con el territorio, como con objetos o personas.

protección de recursos

Instinto de agresión

He querido dejar este para el final y no es casual, ya que suele ser el más polémico. ¿La agresión es un instinto?
Aquí hay variedad de opiniones, ya que para Konrad Lorenz la agresión es claramente un instinto, formando parte con los otros tres instintos superiores como el hambre, sexo y miedo.
Ahora bien, tenemos que tener en cuenta que la agresión también puede ser aprendida o por experiencias negativas, además de innata.

Bien, hasta aquí un resumen de los instintos del perro. Son muy importantes tenerlos en cuenta ya que nos dará mucha información sobre el comportamiento de nuestro amigo.

En algunas ocasiones se suele confundir un instinto con un problema de conducta, y a pesar de que en nuestra sociedad puede llegar a ser un problema para la convivencia diaria, no lo calificaría como problema en su comportamiento…sino más bien incompatibilidad con nuestro modo de vida. Al final, en estos casos, el perro se comporta como perro que es…bajo la influencia de sus instintos.

Y ahora es tu turno… ¿Qué instintos reconoces en tu perro? ¿Cuál de ellos te supone un problema en tu día a día?

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

La Academia Dog Coaching abre sus puertas

Vivimos en la era de la información; tenemos todo el conocimiento a golpe de click, de hecho, creo que vivimos en la era de la “sobre información”.

Todo lo que queramos saber de cualquier tema, lo tenemos en Sant Google, pero aún así, en cuanto a comportamiento canino hay un déficit.

En la red hay miles de blogs con artículos relacionados con el comportamiento del perro, su educación e incluso vídeos de adiestramiento canino.

Pero bajo mi punto de vista creo que hay una carencia de información sobre la Psicología canina y su gestión emocional, que para mí es la parte más importante cuando tenemos un perro.

Si entendemos la Psicología del perro, de nuestro perro, y procuramos comunicarnos con él haciendo hincapié en su gestión emocional, creo que lo tendremos más fácil para entender su comportamiento, su lenguaje y su forma de comunicarse con nosotros para poder disfrutar de una convivencia lo más sana posible.


Por suerte hoy día el mundo del perro está evolucionando, y la manera de trabajar con ellos también. Pero también está evolucionando la forma de aprender.

Hasta ahora la única manera de educar a nuestro perro era ir personalmente a un Centro Canino para que nos lo adiestraran, adiestrarlo de forma conjunta con nosotros o con visitas presenciales a domicilio (este último sobre todo para problemas de conducta).

Pero por desgracia son opciones en las que muchas veces no son posibles para algunos bolsillos, teniendo que recurrir a buscar artículos sueltos u opiniones en las redes sociales para intentar entender a nuestro perro y hacerlo por nuestra cuenta.

A más a más, normalmente se trabaja prácticamente a nivel físico y sobre el síntoma, sin tener en cuenta el equilibrio emocional del perro ni la causa del problema.

Bien, esto puede cambiar.

Cuando tenemos un perro una de las cosas más importantes que debería de preocuparnos es, además de satisfacer las necesidades físicas tales como alimentación y salud, el saber satisfacer las necesidades mentales y psicológicas de nuestro perro.

Pero no podemos satisfacerlas en muchos casos por desconocimiento, porque nadie nos explica cuando vamos a buscar un perro, que además de comer, salir a pasear y vacunarlo, deberíamos de entender a nuestro amigo conociendo su psicología, su lenguaje corporal, su idioma…para que además de sano físicamente, también lo esté psicológicamente.

Luego tenemos la parte de “Adiestramiento, educación o entrenamiento”, conceptos a veces complicados de entender para alguien que no esté dentro del mundo del perro.

Creo firmemente que cualquier persona puede tener a su perro educado para convivir en sociedad si tiene acceso a la información y al conocimiento, y evitar en gran medida los miles de problemas de comportamiento que sufren los perros hoy día, la gran mayoría de veces derivados del estrés, ansiedad y miedo, cuestiones básicamente emocionales.

El estrés, la ansiedad y la inseguridad o miedos no lo corriges con adiestramiento puro y duro. Hay que ir a la raíz de la causa. Hay que conocer la psicología del perro. Y para eso hay que entender y conocer cuáles pueden ser esas causas, bien para tratarlas o bien para evitarlas.

Y por este motivo he creado la Academia Dog Coaching.


La Academia Dog Coaching es un portal de cursos online, donde se trata toda la parte de la Psicología canina, el lenguaje corporal del perro, etc…, además de trabajar también una parte de adiestramiento básico como el enseñar a soltar, el quieto, la llamada o el caminar sin tirar, por ejemplo.

Ejercicios imprescindibles para practicar con nuestro perro, de cara a la convivencia diaria en sociedad.

Eso sí, no están trabajadas solamente desde la orden del adiestramiento, sino que actuamos desde la parte psicológica del perro.

Recuerda, un perro equilibrado emocionalmente es un perro que no hará falta adiestrarlo mucho, porque será un perro que te escuche, que te observará y que sabrá qué hacer en cualquier momento del día a día.

Importante también conocer toda la parte de los instintos del perro, ya que éstos condicionan muchas veces su comportamiento. Querer entender a nuestro amigo sin entender sus instintos, es andar a ciegas en muchas ocasiones.

En la Academia Dog Coaching hay cursos sobre:

  • La llamada
  • Entrenamiento general (Suelta, Adaptación al transportín, al bozal, Pasear sin tirar, etc)
  • Perros Reactivos
  • Lenguaje canino
  • El estrés en los perros
  • Perros con miedo
  • La ansiedad canina
  • Autocontrol y gestión emocional
  • Trabajando el Olfato Canino
  • Iniciación a la detección
  • Iniciación a la nutrición natural
  • Agresividad canina
  • Cursos de cachorros
  • El perro adolescente

Todos los cursos tienen entre 8 y 10 lecciones, combinadas entre la teoría para tener una base del conocimiento y otra práctica con vídeos paso a paso en las lecciones que lo requieran.

Está enfocado para que tú, desde tu casa, con un ordenador e internet, puedas aprender a entender a ese Ser de cuatro patas que convive contigo.

Esto no quiere decir que no tengas que acudir en un momento dado a un profesional en persona, puede que lo necesites si tu perro tiene un comportamiento que es un problema para el día a día, os afecta en la convivencia y en el equilibrio del perro.

Una cosa es entender al perro, su psicología, su lenguaje, etc, y otra muy distinta querer solucionar problemas graves de comportamiento a distancia.

Pero el conocimiento te va a servir no sólo para entender todo lo anterior, sino para prevenir más u otros problemas que puedan venir.

Pero también te digo una cosa por experiencia propia: muchos casos de problemas de conducta no graves (es decir, que no existan agresiones de por medio), son factibles de trabajarlas a distancia con el asesoramiento y conocimiento necesario.

Además también quiero eliminar la barrera económica, «democratizar» el conocimiento sobre los perros, y para ello, el acceso a todo el conocimiento y formación de la Academia Dog Coaching tendrá varias opciones, desde la más sencilla y económica a otra más completa con asesoramiento personalizado; desde cuota mensual especialmente accesible, a cuota anual.

La fecha del Pre-Lanzamiento ha sido el 9 de Noviembre del 2017.

Esta etapa de Pre-Lanzamiento se caracteriza por estas cuestiones:

  • Se entrará con un 50% de descuento en el precio de la cuota
  • Este precio se mantiene toda la vida mientras estés dado de alta aunque se termine el descuento.
  • Se comienza con 4 cursos activos y completos
  • Duración limitada, una vez finalice el Pre-Lanzamiento los precios serán los definitivos.

Cada semana habrá lecciones nuevas de nuevos cursos, y podrás proponer temáticas a tratar.

Además, si tú quieres, puedes invitar a amigos, familiares y conocidos que les pueda interesar entrar dentro de la Academia con tu enlace de afiliado, con el que tendrás una pequeña comisión pudiendo reducir tu cuota mensual o anual.

Si quieres conocer más acerca de la parte interna de la Academia, puedes apuntarte a esta lista donde además de poder conocer muchos más detalles, serás de los primeros en recibir el pistoletazo de salida.

¿Te animas?


Quiero apuntarme a la lista

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20
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Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching

La llegada del cachorro a casa

Ya hemos hablado en artículos anteriores, que la decisión de aumentar la familia canina debe de ser responsable, meditada y consensuada con el resto de la familia.

Pero que sea un cachorro el nuevo miembro de la familia, además conlleva otras muchas cuestiones que debemos de tener en cuenta.

En este artículo vamos a hablar de la llegada de un cachorro con la edad adecuada para ello, si en tu caso ha sido separado prematuramente de la madre lee el artículo sobre ello además de este.

Bien, lo primero que debemos de tener en cuenta incluso antes de que llegue el cachorro a casa, es de tenerle preparado su zona de descanso, su comida, sus comederos, su correa y collar o arnés.

Antes de que llegue también sería oportuno que la familia consensuase las normas del perro en la convivencia, es decir, si hay alguna estancia de la casa donde no pueda entrar, los horarios de paseos, la limpieza de la higiene mientras dure la etapa, donde dormirá, etc.

Más que nada para que luego no hayan sorpresas y discusiones sobre ello, porque al final quien pagará el precio de forma injusta será el cachorro.

También debemos ser conscientes de que los perros y en especial los cachorros, exploran todo el entorno con la boca, así que haremos un repaso a la casa para recoger o proteger todo aquello que no queramos que el cachorro muerda o meta su hocico, sobre todo aquello que pueda ser perjudicial para su salud, como cables o contenido tóxico.

Hasta aquí lo que deberíamos de tener en cuenta antes de que llegue el cachorro a casa…

Ahora vamos a hablar sobre qué hacer cuando llegue esa tierna bola de pelo.

Lo primerísimo es no atosigarle ni agobiarle; el cachorro sale de un entorno conocido, con su madre y hermanos, y se va con una gente extraña que no conoce y a un lugar que tampoco conoce, con olores nuevos y estímulos nuevos.

Puede ser que las primeras horas esté algo confundido y aturdido, no hay que agobiarle. Es importante que descanse tranquilo.

Y esto cobra gran importancia si hay niños pequeños en casa…ellos estarán con la emoción de la llegada del cachorro pero es vital que los padres sean responsables y enseñen a los niños la necesidad de que el cachorrito esté tranquilo durante las primeras horas en su nuevo hogar.

Después viene el enseñarle al cachorro donde hará sus necesidades; no voy a alargarme en el proceso porque hablaré sobre ello en un artículo aparte, pero sí que debemos de tener en cuenta cual será su “wc” para poder ayudarle en el proceso.


Si vivimos en una casa con jardín lo tenemos tremendamente fácil enseñarle los nuevos hábitos, pero si vivimos en un piso la cosa se complica algo más, así que debemos de preparar una zona de la casa con periódicos o empapadores.

A groso modo te diré que tienes que estar atenta en los siguientes momentos:

  • Recién levantado por la mañana / de las siestas durante el día / despertar nocturno
  • 20-30 minutos después de comer
  • Después de jugar
  • Cada 2 horas más o menos (con 2 meses)

Si estás atenta a esos momentos y le llevas a su lugar de higiene, tendrás mucho ganado. Si nos despistamos y nos encontramos con el pipi o caca hecho, por favor, no le riñas.

Y aquí otra cuestión que viene a cuento: el cachorro está aprendiendo TODO nuevo, por lo que es muy injusto reñir o corregir algo que no sabe hacer. Enséñale, edúcale, pero evita castigos y regañinas.

Las comidas…normalmente un cachorro de 2 meses debería de comer entre 3 y 4 tomas diarias hasta al menos los 5-6 meses como poco. Y luego, personalmente, les dejo 2 tomas de por vida.

El nombre es mejor que sea corto y sonoro, cuanto más largo más complicado se nos hará a nosotros llamarle y a él asociarlo, además seamos sinceros, luego vienen los diminutivos por la facilidad de nombrar una palabra corta a una larga.

Recuerda…no sabe como se llama, así que paciencia, primero tiene que asociarlo a él.

La primera noche…

Sé que hay mucha gente que te va a recomendar que le dejes en la cocina o en una habitación a solas, y que por mucho que llore hay que dejarle.

Esto es muy típico, de hecho también se recomienda para los niños.

No te voy a recomendar nada, sólo te voy a decir lo que yo hago con los cachorros que entran en mi vida: duermen conmigo en la habitación.

¿Por qué?

Primero porque como hemos dicho antes, el cachorro viene de un entorno seguro con sus hermanos y madre, a uno muy hostil para él, desconocido por completo, con lo que será un poco trauma hasta que se habitúe, por lo que creo que es una “putada” para el cachorro encima dejarle solo durante toda la noche.

Y segundo porque así controlo cuando se levanta a media noche para sacarlo a hacer pipí. Si controlas las noches tienes mucho ganado para acortar la etapa de la higiene.

Capitán, y todos los cachorros que he tenido apenas se han hecho sus necesidades dentro de casa, pero eso no se consigue solo sino estando muy pendiente del cachorro.

Las visitas al veterinario deben comenzar pronto, es evidente, pero esperaría un par de días a que el cachorro se relajara y se acomodara al nuevo ambiente.

Y recuerda que las visitas al veterinario deben de ser algo positivo para él, si tiene malas experiencias es posible que le coja miedo o una mala asociación.

Y los viajes en coche…hasta que se acostumbre a viajar en él y sobretodo el primer día, le llevaría en el regazo del acompañante o en la parte de atrás con alguien. No conviene, de nuevo, dejarle solo en un lugar tan extraño para él que encima se mueve y suena raro.

Para terminar te hablaré un poco transportín; es el momento idóneo para que vea por casa un transportín abierto en la casa, e incluso que le pongas la comida dentro en cada toma (sin cerrar). Y si le pones dentro su camita o una mantita verás que se entrará solo a dormir, es el efecto madriguera.

En un principio no cal que lo tomes como un entrenamiento en sí mismo, sino dejarle a él que por su cuenta entre a curiosear, comer o dormir. Tendrás mucho ganado para un futuro cercano, sobretodo para viajar en coche.

Si va a convivir con más perros de la casa, es conveniente que supervises siempre la interacción entre ellos; es evidente que el cachorro no va a hacer nada, pero si el otro perro es de gran tamaño jugando puede hacerle daño o vigilar que lo acepta sin problemas.

Y si tienes gatos lo mismo…supervisa cada encuentro. Debe de haber una buena convivencia entre todos los animales de la casa.

Ahora, como siempre, es tu turno. ¿Cómo fueron los primeros días de tu cachorro?

Separación temprana de la madre | Consecuencias

Cuando tomamos la decisión de tener un cachorro, lo más normal es empezar a interesarte por su alimentación, vacunas…y en algunos casos también por la educación.

Pero rara vez la preocupación está en las consecuencias de separar de forma muy temprana al cachorro de la madre.

Por desgracia todavía hay mucho desconocimiento sobre este asunto, y es muy común ver a personas con sus cachorros con menos de 2 meses ya en casa (en algunos casos incluso con sólo 1 mes).

Las razones para ello son muchas:  personas irresponsables que crían en casa con sus propios perros y luego tienen prisa por sacárselos de encima, camadas encontradas tiradas en la calle, cachorros nacidos en protectoras que también se entregan demasiado rápido, y también las prisas de algunas personas por tener cuanto antes al cachorro en casa.

Si tienes la oportunidad de poder elegir el momento en el que te llevas a tu cachorro a casa, por favor, no lo hagas antes de los 2 meses como mínimo; aunque siempre recomiendo que sea al menos, hasta los 2,5 meses.

Las prisas por tener a la bolita de pelo en casa porque si esperas demasiado se pierde la “gracia” del cachorro, tiene malas consecuencias para el perro, y si de verdad nos importa su bienestar, no deberíamos tener prisa.

Detrás de muchos problemas de comportamiento que trabajo está la separación temprana de la madre, que si bien no es el único motivo de ese comportamiento, sí lo acentúa muchísimo haciendo que se complique bastante su rehabilitación.


¿Por qué hay que esperar hasta pasadas las 8 semanas?

Desde las 2 semanas el cachorro aprende a socializarse y comunicarse con su madre y hermanos, y lo que aprende con ellos no lo puede aprender fuera, sobre todo si no convive con ningún otro perro. Durante esta etapa el cachorro está en las mejores condiciones para aceptar e integrar nuevas experiencias con un miedo mínimo.

A más a más, luego te recomendarán que no saques al cachorro hasta los 3,5 meses o 4 por la vacunación, con lo cual ya has perdido toda la etapa más importante y crucial.

Hemos de pensar que las experiencias que tenga nuestro cachorro en este período tan sensible tienen una capacidad muy importante de modificar su cerebro.

Lo que experimente (o no experimente) durante este período tiene un impacto profundo en su carácter, temperamento y comportamiento de adulto, sin olvidar también la etapa de socialización (hasta los 4 meses aprox).

Y ahora que lo he comentado, vamos a entrar de lleno en las consecuencias en el carácter, temperamento y comportamiento si lo separamos muy temprano de la madre.

Hay un estudio italiano que se realizó (Prevalence of owner-reported behaviours in dogs separated from the litter at two different ages) donde se comentan las diferencias más importantes en el comportamiento de perros adultos separados de forma prematura de la madre frente a aquellos quienes permanecieron con sus madres y hermanos hasta los 2 meses de edad.

Cuando un cachorro está con la madre y hermanos durante la primera etapa de socialización (desde las 2,5 semanas hasta las 8 semanas), será capaz de aprender el desarrollo y parte de las habilidades sociales de perro a perro.

Aquí quiero hacer un breve inciso: estamos hablando de más probabilidad de sufrir estas alteraciones en el comportamiento, no de que sea una regla fija, ya que en el comportamiento del perro influye una combinación de genética, entorno y experiencia.

Así, los resultados fueron que, los perros separados de forma prematura de la madre y hermanos, tenían más probabilidad de tener:

  • Problemas de posesión con juguetes y comida
  • Miedo a los desconocidos
  • Agresividad con otros perros
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Poca inhibición de la mordida
  • Ladrido excesivo
  • Miedo y/o ansiedad durante los paseos
  • Hiperactividad
  • Comportamientos destructivos en casa
  • Ansiedad por separación
  • Inseguridad en la interacción con otros perros

Aquí quiero hacer otro inciso…los perros comprados en tiendas tienen mucha más probabilidades de sufrir todo lo anterior y mucho más acentuado, porque por regla general son separados de forma temprana de la madre y encima pasan días, semanas o meses encerrados en un acuario totalmente aislados.

Mi recomendación siempre será que JAMÁS compres un perro en una tienda, no le estás ayudando sino todo lo contrario, estarás alimentando el negocio.

Personalmente, los problemas más comunes y habituales que me he encontrado derivados de una separación temprana de la madre son:

  • Problemas de posesión con juguetes y comida
  • Baja tolerancia a la frustración
  • Poca inhibición de la mordida
  • Inseguridad / Miedos
  • Inseguridad en la interacción con otros perros

Dicho todo esto, es recomendable que intentes no llevarte nunca a tu cachorro antes de las 8 semanas, y si puedes esperarte a las 10 semanas le estarás haciendo un gran favor al equilibrio psicológico del cachorro. No tengas prisa, no seas caprichoso.

Por otro lado, si no hay más remedio porque las circunstancias son las que son, no esperes a que lleguen los problemas. Ponte a trabajar esas posibles carencias tan pronto el cachorro llegue a tu casa, déjate asesorar por un profesional de la Psicología Canina para prevenir futuros problemas de comportamiento, lo agradecerás a medio plazo.

Si esperas a que sea adolescente o adulto para trabajarlo, te aseguro que o bien va a costar muchísimo más o bien poca solución tendrá salvo reducir quizás la intensidad.

Impronta

Con cachorros separados de la madre al nacer tenemos que tener en cuenta la impronta o imprintig. Konrad Lorenz lo describió en 1973 como “una forma primitiva de aprendizaje con un fuerte componente innato, a través de la cual los neonatos aprenden a reconocer, aproximarse y seguir al primer objeto relativamente grande, cercano y con determinada morfología, que ven en movimiento en su proximidad”.

Este proceso es irreversible y se produce sólo durante un período sensible; en perros va desde que abren los ojos (7-10 días), que es cuando comienzan a guiarse por los estímulos visuales.

Gracias al proceso de impronta fijan la imagen de una figura adulta, que no necesariamente tiene que ser su madre u otro perro, también puede ser una persona, y la toman como referencia a la que siguen a todas partes.

Si un cachorro es huérfano y es criado a biberón por una persona, la impronta será con esa persona principalmente, y tendrá consecuencias en la vida adulta con otros congéneres tales como agresión por miedo o predatoria, o no dejarse montar (ni montar) por otros perros, ya que puede no reconocerlos como de su especie y sólo reconocerá al humano como tal.

Evidentemente, si te encuentras en el último grupo comentado tienes que afanarte mucho en la socialización del cachorro desde bien temprano, y aún así puede tener bastantes dificultades para tener unas correctas habilidades sociales con otros perros.

Este tema da para mucho, y lo podrás encontrar en la Academia Dog Coaching de forma mucho más extensa.

Ahora cuéntame tú, ¿has tenido algún cachorro neonato huérfano o separado de forma temprana de la madre  y hermanos?

La elección del perro adecuado

La gran mayoría de veces, a la hora de escoger al perro que queremos en nuestra vida, nos dejamos llevar por el físico (y muchas veces derivado de lo que vemos por la calle), sin investigar mucho más ni preguntar nada. Me gusta ese tipo de perro y ese voy a tener. Punto.

Pero como bien sabrás, tener un perro es una gran responsabilidad (o debería serlo para ti), y no podemos o no deberíamos dejarnos llevar por el “envoltorio” sin conocer su interior.

Todos los perros son perros, eso es evidente…pero no todos los perros son iguales.

¿A qué me refiero?

A que no todos los perros son para todo el mundo. Partiendo de la base de que en este país (y en muchos, por desgracia) cualquiera puede hacerse con un perro como si fuera un caramelo, al menos hemos de ser conscientes y consecuentes con nuestra decisión.

En mi artículo La decisión de tener perro ya hablé sobre los planteamientos y preguntas que a mi juicio, uno debería de hacerse antes de llevar un perro a casa por como mínimo 10 – 15 años.

En este artículo daremos un paso más allá, y hablaremos sobre las particularidades que se pueden dar en el individuo por la influencia de la raza y sus instintos predominantes.

¿La raza importa?

Negar la influencia de los instintos en el perro es como negar que tenga 4 patas. Todos los perros tienen instintos y la raza hará que predominen unos frente a otros. Y luego, la selección en la cría hará que esos instintos de la raza estén más potenciados o menos.

Por ejemplo: en la cría del Labrador Retriever, no es lo mismo la selección genética para “hacerlos” más de compañía o de terapia, que la selección genética para perros de trabajo. En el primer caso la cría se basará en la reducción de ciertos instintos (que no anulación), y en el segundo caso todo lo contrario, lo que se busca es la potenciación de esos instintos para trabajarlos.

¿Se entiende lo quiero decir? Y así con la gran mayoría de razas.

Luego, evidentemente, en una misma camada cada individuo será diferente, pero las diferencias no serán mayúsculas aunque sí lo suficiente para escoger uno u otro.

Por lo tanto, la primera pregunta que debemos hacernos es si buscamos un perro para trabajar con él, o lo queremos como perro de compañía. En función de eso buscaremos por un lado o por otro.

En el caso de que vayamos a adoptar y no buscamos una raza en concreto porque simplemente queremos al perro, sin importar su raza, lamento decirte que igualmente deberías informarte del cruce de razas que tiene el perro elegido (los mestizos son cruces de distintas razas), porque siempre habrá una que predomine y con ella, sus instintos.

Son muchísimos casos, muchos, los que me encontrado en las visitas a domicilio, que la persona no sabía nada de los instintos predominantes en su perro y éstos le molestaba, siendo para esta persona un problema de comportamiento intolerable. Por ejemplo, tener un cruce de perro de caza y molestarle que persiga “presas” pequeñas. O tener un perro con un fuerte instinto de guarda y molestarle que salga a la luz este instinto.

Hemos de tener en cuenta este aspecto, porque luego no podemos echarle la culpa al perro de que se comporte acorde a sus instintos. Es nuestra responsabilidad el conocerlos y respetarlos, sin quitar que evidentemente hay que trabajar para “conjugar” esos instintos con la convivencia en sociedad (ciudad en la mayoría de los casos).

Según la Federación Cinológica Internacional, hay 10 grupos en los que se engloban la totalidad de las razas:


  1. Perros de pastor y perros boyeros (excepto perros boyeros suizos).
  2. Perros tipo pinscher y schnauzer – Molosoides – Perros tipo montaña y boyeros suizos
  3. Terriers
  4. Teckels
  5. Perros tipo spitz y tipo primitivo
  6. Perros Tipo sabueso, perros de rastro y razas semejantes
  7. Perros de muestra
  8. Perros cobradores de caza – Perros levantadores de caza – Perros de agua
  9. Perros de compañía
  10. Lebreles

Hablemos entonces cuáles son esos instintos principales que deberíamos de tener en cuenta ya que son susceptibles de provocar problemas en la convivencia diaria. No voy a comentarlos todos, tan sólo unos pocos:

  • Instinto de caza: creo que es indiscutible que la gran mayoría de perros tienen instinto de caza, pero hay determinadas razas que lo tienen más potenciado gracias a su selección genética que se ha hecho durante décadas. Estas serían los lebreles (galgo español entre otros), cobradores (Retrievers o perro de agua entre otros), de muestra (Bracos y Setter entre otros), Teckels, Terriers, Sabuesos, etc.
  • Instinto de pastoreo: perros pastor y boyeros (excepto boyeros suizos), tales como el Pastor Alemán, el Border Collie, Pastor Australiano, Pastor Catalán, etc.


  • Instinto de guarda: perros con un alto instinto de guarda serían, por ejemplo, el Rottweiler, el Mastín Español, el Ca de Bou, el Doberman, el Schanauzer gigante, Staffordshire Terrier, Bullmastiff, Pastor Alemán, etc.

Hay otros muchos instintos (15 para ser algo más exactos), que los explicaré con todo detalle en uno de los cursos de la Academia Online, pero para el tema que nos toca, los 3 citados anteriormente son los que más dolores de cabeza suelen dar en día a día.

Lo que te quiero decir con todo esto, es que antes de llevar a un perro a tu casa, te informes bien de las “consecuencias” de cada instinto para saber si serás capaz de sobrellevarlo y trabajar en ello sin desesperarte.

No te enfades si luego tienes un Beagle que coge un rastro y “se olvida de ti”, un Galgo, Podenco o Pointer que persigue un conejo en el campo, un Border Collie que persigue bicicletas o un Terrier que te haga agujeros en el jardín, por ejemplo.

Esto es a nivel general, luego como decía antes, cada individuo es diferente y nos podemos encontrar que una persona tiene un Border Collie, por ejemplo, con un bajo umbral de sus instintos, y otra persona con otro Border Collie con un fuerte instinto de pastoreo, lo que le dificultará el día a día si vive en sociedad y sólo como perro de compañía.

Dicho esto, también creo (y veo) que en muchas ocasiones se tiene un perro de trabajo en casa sin ser consciente de ello, y esto, créeme, da muchísimos problemas en la convivencia diaria, porque ese perro tiene unas necesidades mucho más altas que otro, y por desgracia son los primeros candidatos al abandono por pura incomprensión.

Por eso, por favor, antes de dejarte llevar por el físico del perro, infórmate de sus verdaderas necesidades que están directamente relacionadas con su tipo y nivel de instinto.

Sé que hay personas que no le dan importancia a este tema, yo hablo sólo por mi experiencia en el mundo del perro, de ver y trabajar con cientos de perros en estos 20 años, y habiendo trabajado con perros de trabajo en diferentes disciplinas.

Pero esto no quiere decir que tenga la verdad absoluta, ya que nadie la tiene.

Ahora te toca a ti…cuéntame más abajo si te has encontrado algún problema derivado de los instintos de tu perro, ok?