Entrenamiento, educación o adiestramiento canino
A menudo estos términos se confunden y se engloba todo bajo el adiestramiento, pero ¿todo lo que hacemos con nuestro perro es adiestrar?
Evidentemente, como puedes suponer, la respuesta es que no.
Algunos profesionales distinguen dos variantes: educación y adiestramiento.
A mí me gusta describirlo en tres: educación, adiestramiento y entrenamiento.
Vayamos con las definiciones oficiales de la RAE:
- Adiestrar: hacer diestro, enseñar, instruir. Amaestrar, domar a un animal
- Entrenar: preparar o adiestrar personas o animales, especialmente para la práctica de un deporte
- Educar: dirigir, encaminar, doctrinar. Desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales.
Perfeccionar o afinar los sentidos
Enseñar los buenos usos de urbanidad y cortesía.
Bien, viendo las definiciones podemos intuir por donde voy; ahora vayamos a la adaptación canina según mi opinión:

Adiestramiento
En esta categoría incluiría lo que es la típica obediencia, las órdenes básicas (sentado, tumbado, ven aquí, quieto, al lado).
También incluiría aquellas disciplinas deportivas y competitivas basadas exclusivamente en estas órdenes.
Entrenamiento
En esta categoría incluiría aquellas disciplinas y trabajos que su función no es el adiestramiento, sino otra destreza, tales como trabajos de detección, de defensa, de rescate, agility, dogdancing, etc.


Educación
Aquí incluiría el enseñar al perro las normas básicas de convivencia en sociedad, donde pueden haber algunas órdenes por seguridad pero no nos centramos en ellas sino en el equilibrio psicológico del perro.
Serían las normas del día a día…orientar a nuestro perro sus límetes en esta sociedad, teniendo que reducir muchos de sus impulsos derivados de sus instintos.
Cuando empecé en el mundo del perro por el año 1.997, sólo se hacía el clásico adiestramiento de obediencia, y cualquier problema que tuviera el perro pasaba por él sí o sí. No se miraba mucho más.
Si has leído mi historia sabrás que poco antes de terminar el curso, varios alumnos y algunos profesores montamos un grupo de rescate con perros, y ahí aprendí lo que es entrenar a un perro una disciplina muy diferente a la obediencia.
Era todo muy distinto, puesto que para la obediencia el método que se usaba entonces era el “clásico”, para el entrenamiento del perro de rescate todo se basaba en el juego.
¿Se adiestraba a un perro de rescate? Bueno, lo justo…la llamada y el quieto principalmente, y por seguridad, pero el trabajo principal distaba mucho de la obediencia en sí misma.
Desde hace ya más de una década mi trabajo con los perros también se aleja bastante del adiestramiento, y me centro básicamente en la educación (en el caso de particulares), y el entrenamiento (en detección principalmente).
Con el paso de los años y mis perros me di cuenta de que para tener un perro equilibrado y feliz no hacía falta para nada el adiestramiento, salvando algunas órdenes de “excepción” para la seguridad del propio animal, tales como el quieto, la llamada y el soltar lo que tenga en la boca, ya que todas ellas pueden salvarle la vida en un momento dado. El resto me sobran totalmente.
Nunca he adiestrado a ninguno de mis perros, ni a Kira, ni a Krusty, ni a Amaretto, ni a Mori ni a Capitán…
Y sí…mis perros eran animales totalmente educados, perros que podías llevarte a cualquier lugar sin formar ningún escándalo. ¿Eran perfectos? Por supuesto que no, pero no quería la perfección, quería una buena convivencia, una buena relación, un buen vínculo…que hicieran lo que les pedía sin necesidad de órdenes por medio, ni tampoco comida.
Y con mis perros actuales, Mori y Capitán, más de lo mismo.
Cuando alguien tiene un problema con el comportamiento de su perro, lo primero que busca es un adiestrador; y creo que es porque hay mucho desconocimiento de las diferentes disciplinas que existen.
Personalmente no aconsejo abordar los problemas de comportamiento con obediencia, puesto que detrás del problema suele estar como protagonista una emoción (estrés, miedo, ansiedad, inseguridad, etc), y eso no lo solucionas con la obediencia.
He visto y veo muchos perros obedientes, perfectos, modélicos, pero con una inestabilidad emocional brutal, con una ansiedad y estrés que desborda al animal, y no, no quiero eso para los perros, quiero que emocionalmente estén estables, tranquilos, y luego si quieres, le enseñas lo que quieras.
Pero no lo hagas a la inversa.
Así que cuando tengas un problema con tu perro y tengas que buscar un profesional, recuerda que no es lo mismo educar, adiestrar o entrenar.
Cuéntame en los comentarios si sabías de estas diferencias, y cómo empezaste la relación con tu perro.
Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.
Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.
Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.
Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.
Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.
Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

Mónica Corchado
Directora Instituto Dog Coaching



















