Pautas para integrar un nuevo perro en la familia

Aumentar la familia canina siempre es una buena noticia, siempre y cuando sea por una decisión meditada y consensuada con el resto de la familia.

A la hora de introducir un nuevo perro en casa, tenemos que tener algunas cosas en cuenta.

¿Tienes más perros en casa?

Si es así, la primera presentación entre ellos es muy importante. Si tus perros no están acostumbrados a recibir perros en casa, lo mejor es que los presentes fuera de ella dando un paseo.

Evita las confrontaciones, cuánta más tensión evites, mejor.

Dentro de casa retira todo lo que pueda ocasionar la protección de recursos (juguetes, huesos, comida, etc), hasta que la integración sea total.

Vigila sobretodo los primeros días la rutina de las comidas, que el nuevo no le quiera quitar la comida a los tuyos y haya conflicto.

Vigila también​ los juegos y las sobreexcitaciones. Cuando el juego empiece a ser muy excitable, córtalo, que se calmen y luego que vuelvan a jugar si quieren, pero más calmados.

La sobreexcitación es fuente de conflicto.

¿Tienes gatos, conejos u otros animales pequeños?

​Si tienes animales pequeños de otras especies, es vital que los presentes de forma correcta. Si tienes un hurón, un conejo o un pájaro en jaula, ponle la jaula delante y controla sus impulsos. Es hora de empezar a trabajar el autocontrol en el perro.

Si ves que se excita, realiza este ejercicio cada día guardando una distancia de seguridad, y controlando la sobreexcitación del perro, hasta que esté calmado delante de ellos.

Mientras tanto, es importante que no tenga acceso a ellos cuando tu no estés, puedes llevarte una desagradable sorpresa.​

Si tienes gato, es importante también que éste también tolere a todos los perros. A los gatos no los puedes forzar, así que lo mejor es que provoques encuentros entre ellos, con una distancia de seguridad, hasta que poco a poco se vayan conociendo y respetando.

No permitas que el nuevo perro persiga en modo cazador a tu gato.​

Y sobretodo, antes de introducir a un nuevo perro en casa si tienes gatos u otros animales pequeños, asesórate sobre el nivel de instinto de caza del perro, sea por individuo o por raza.

No olvides que el perro es un animal depredador, no un angelito, y llegado el momento sacará el instinto que lleva dentro. No le culpes, no es por maldad, es su genética.

No sería la primera vez que el perro de la casa mata al gato con el que convive.

¿Cachorro o adulto?

Esto también lo tienes que tener claro, puesto que el período de adaptación varía entre unos y otros. Si no dispones de mucho tiempo, olvídate de coger un cachorro.

Y aunque cojas un adulto, intenta que al menos durante los primeros 3-4 días, tener el tiempo suficiente para trabajar la integración del perro en la familia. No lo cojas y lo dejes al día siguiente 8 horas solo.

¿Tienes un vida sedentaria o activa?

Esto que parece una tontería es una de las cosas más importantes. Continuamente ​me encuentro casos de perros muy activos en familias con poco tiempo que dedicarles, con lo que es poco el tiempo que tardan en aparecer los problemas de sobreexcitación, estrés, ansiedad, aburrimiento, etc.

En función de tu estilo de vida tendrás que valorar qué raza y qué tipo de energía debes seleccionar en tu nuevo amigo canino.

No cojas un perro así porque sí.

Lo mejor es que te asesores con un profesional para que te ayude a valorar qué tipo de perro es más aconsejable que tengas, en función de si hay niños, si hay más perros, más animales pequeños, nivel de actividad de la familia, tiempo disponible, etc.

Recuerda que tener un perro no es un capricho. Son miles los perros que se adoptan cada año, pero también son miles los perros que se abandonan cada año, y la primera causa de abandono es por problemas de comportamiento, y esto viene derivado también de una mala elección a la hora de escoger el perro que queremos.​

Normalmente se escoge un perro por su estética o por la raza de moda, y estos son dos motivos muy malos para tomar una decisión tan importante.

Luego vienen los abandonos o las devoluciones en las protectoras como si fuera una lavadora estropeada.

Seamos responsables, por favor. Estamos hablando de una vida.

Comparte el vídeo con la máxima gente posible, ayuda a concienciar a la sociedad sobre la responsabilidad a la hora de tener perro.

Y ahora dime…¿Cual fue el motivo real por el que elegiste a tu perro?​


Mónica Corchado
Sobre la autora

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.

Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.

Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.

Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.

Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.

Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

​

Cuidados del perro anciano

El deseo de toda persona que convive con un perro es que viva el máximo de años posibles, pero cuando llegan a la etapa Senior o vejez, comienzan una serie de cambios en su conducta, en su físico y en su fisiología que en muchas ocasiones nos sentimos perdidos de cómo hacer las cosas con nuestro anciano perro.

Recordemos que los perros pasan por diferentes fases desde que nacen:

  • Fase Prenatal
  • Fase Neonatal
  • Fase de Transición
  • Fase de Socialización
  • Fase de la Juventud
  • Fase de la Adolescencia
  • Fase Adulta
  • Fase Senior

Hasta la fase de la Socialización, no cambian las edades en función del tamaño del perro, pero a partir de la Juventud sí lo hace, y en la etapa Senior también. Así que tengamos en cuenta a partir de qué edad aproximada nuestro perro puede considerarse Senior:

  • Razas Grandes: 7 – 8 años
  • Razas Medianas: 10 años
  • Razas Pequeñas: 12 años

Cuando nuestro amigo canino llega a estas edades, podemos ver en ocasiones que hay algunas cosas que van cambiando, tanto en su carácter, en su tolerancia, horas de sueño, enfermedades, etc.

En algunas ocasiones bien podríamos decir que nuestro perro está pasando por una segunda etapa de cachorro, necesitan lo mismos cuidados o incluso más.

¿Cuánto puede vivir un perro?

Aunque lo “normal” sea entre 9 y 15 años, hay perros que han vivido muchos más, como la reciente fallecida Pastora Australiana que ha muerto con 30 años…sin duda la edad más longeva hasta el día de hoy.

¿Cuáles son los cambios más habituales que podemos apreciar en la etapa Senior?

ALIMENTACIÓN

Es normal que un perro anciano coma menos cantidad de comida, por eso debemos de ir vigilando su peso y lo recomendable, es hacerle una analítica cada 6 meses para ir controlando que no coja anemia o déficit de nutrientes.

​

Sería conveniente que no estuviera pasado de peso, no le conviene, ya que estaría forzando las articulaciones y sufrirían más de lo debido.

​

Si por el contrario está más delgado de lo que debería, dale comida rica en grasas.

​

Si ves que no bebe lo suficiente, intenta ponerle comida húmeda (si es natural mejor), y sino, puedes ponerle caldo en su ración de pienso.

​

Siempre debe de tener agua fresca y limpia de fácil acceso y cerca.

​

En algunas ocasiones puede que tu perro pierda los dientes o colmillos; tenlo en cuenta a la hora de ponerle su comida para no darle una que le cueste comer.

​

Recuerda que si no hidratamos o alimentamos correctamente a nuestro perro anciano, pueden surgir problemas renales o de insuficiencia cardíaca, algo muy grave en la salud de nuestro amigo.

PASEOS O RUTINA

Un perro anciano va a dormir mucho más que cuando era un jovenzuelo o un adulto sano y fuerte. Pero esto no quiere decir que no debas de sacarlo, de motivarlo y de intentar que siga teniendo estímulos mentales.

Eso sí, dependerá de sus articulaciones y salud en general, que tengamos que acortar los paseos pero hacerlos más frecuentes durante el día.

Cada perro es un mundo. Hay perros con 12 años con una vitalidad increíble y otros con 8 que están muy deteriorados en sus articulaciones. Adapta los paseos al estado físico de tu perro.

Por ejemplo: un moloso (Mastín, Rottweiler, etc), con 8-9 años ya sueles verlos con dificultades articulares, en cambio un pastor, sobretodo razas como los Border Collies, Malinois y similares, puedes verlos con 10 años tan vitales como si tuvieran 6.

No sólo tienes que tener en cuenta los paseos por problemas articulares. Si tu perro empieza a tener dificultades para ver o escuchar, tienes que tener mucho cuidado para que estas salidas no le causen un estrés innecesario.

Tienes que tener mucha más paciencia, olvídate de tirones de correa o correcciones innecesarias.

Eres tu quien debe de adaptarse a la nueva etapa de tu perro, no él a ti.

​

COMPORTAMIENTO

​

Es indudable que el comportamiento de nuestro viejo amigo va a cambiar, has de tenerlo en cuenta.

Puede volverse más dependiente de ti, o justo lo contrario…más independiente.

También pueden aparecer “problemas de conducta” que antes no apreciábamos en él, como por ejemplo que empiece a tener ansiedad por separación cuando nos vamos de casa.

Hay perros que con la vejez se vuelven más inseguros, sobre todo si comienzan a perder la vista.

Evita cambios en la casa, en su rutina o en la tuya. Y si los hay, intenta que tu perro se adapte bien a ellos. Quizás te tome algo más de tiempo, ten paciencia.

Como he dicho antes, un perro anciano va a dormir más horas de las habituales hasta entonces, y es bueno respetarlas, pero ojo, ten cuidado de que no entre en una etapa de apatía, depresión o aburrimiento.

Como todo en la vida, debe de haber un equilibrio. No intentes hacer las mismas actividades de cuando tenía 4 años, pero tampoco dejes de hacerlo todo de golpe.

El aburrimiento lleva a la apatía, y la apatía a la depresión. Algo totalmente contraproducente siempre, pero en especial en esta etapa tan delicada.

Si tu perro es anciano pero con vitalidad, disfruta de él mientras físicamente pueda.

Y ten en cuenta también que tu perro pueda tener demencia senil…y con ella cambios en su comportamiento.

Paciencia y respeto…pónselo fácil, evita el estrés en tu perro.

Si ves que de repente tiene comportamientos en casa diferentes a los que tenía hasta ahora, compréndelos y ayúdale.

Es normal que se vuelvan más gruñones y tengan menos paciencia con otros integrantes de la casa, sobre todo con otros perros y niños. Vigila esto último.

Los niños de la casa deben de respetar la etapa senior de tu perro, respetar sus descansos y no provocarle. Si tu anciano perro se pone refunfuñón, no le riñas; entiéndele y respétale.

Puede que le duelan los huesos, los músculos u otra parte del cuerpo, puede que no se encuentre bien, puede que no vea o escuche bien, etc. Debes de tener mucha tolerancia y darle su espacio.

También les cuesta más regular su temperatura corporal, tenlo en cuenta a la hora de preparar su zona de descanso.

ENFERMEDADES

​

Con el paso de los años no te extrañe que tu viejo amigo comience a tener dolencias o limitaciones físicas, así como alguna enfermedad.

Intenta acariciarle de forma frecuente para poder palpar alguna zona que le pueda doler, o si le ha salido algún bulto extraño, o algo que pueda desencadenar en dolencia o enfermedad.

Acude al veterinario con más asiduidad para hacerle revisiones periódicas.

Algunas de las dolencias o enfermedades más comunes en un perro anciano son:

· Tumores

· Sordera

· Ceguera

· Incontinencia

· Quistes

· Pérdida de dientes

· Torsión gástrica

· Displasia de cadera

· Cáncer

· Cirrosis

· Artritis

· Enfermedad renal

· Cálculos

· Enfermedades del corazón

· Anemia

· Hipotiroidismo

· Hiperadrenocorticismo

Estas son algunas de las cosas que debes de tener en cuenta cuando tu perro entra en esta etapa dulce pero a veces complicada.

Muchas personas me preguntan si es buena idea introducir un cachorro para que le haga compañía a nuestro anciano perro.

Y la respuesta es: depende.

Dependerá de la actividad que aún tenga nuestro anciano perro, de su estado físico y emocional, de su carácter, etc. Y también dependerá de qué tipo de cachorro queremos meter en casa.

Hay cachorros más activos que otros, y lo debemos de tener muy en cuenta a la hora de introducirlo en casa con un perro anciano. Puede ser peor el remedio que la enfermedad.

Si tienes dudas, consulta con un profesional que pueda conocer personalmente al anciano, y te podrá asesorar sobre si es prudente o no, y si es así, ayudarte a elegir al cachorro adecuado para no estresar mucho al perro mayor.

Recuerda, como te he dicho antes, debes de incrementar tu dosis de paciencia, de tolerancia y de cuidados físicos con tu anciano amigo.

Y sobre todo disfruta de tu perro hasta el final de sus días.

Y ahora dime ¿qué edad tiene tu perro? ¿Cuántos ancianos has tenido en tu vida?


Mónica Corchado
Sobre la autora

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.

Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.

Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.

Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.

Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.

Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

Qué es un perro reactivo y cómo se trata

A menudo se confunden a los perros reactivos con perros agresivos.

Y es lo primero que quiero aclarar: un perro reactivo NO es un perro agresivo.

Otra cosa es que este perro aprenda que mordiendo la amenaza se aleja, lo que constituye un refuerzo negativo que haría que la conducta se repitiera, pero no se puede calificar como perro agresivo.

¿Cómo lo definimos entonces?

Un perro reactivo es aquel individuo que no sabe gestionar bien la información de su entorno y tiene comportamientos incontrolables frente a otros estímulos (perros, personas, bicis, niños corriendo, etc).

Generalmente estas reacciones vienen cuando están sujetos por la correa y no tanto cuando están sueltos.

Ojo! Cuando hablamos de perros reactivos no siempre tiene que ser negativo. A veces los perros pueden comportarse de manera incontrolable pero para llegar a conocer al otro perro o persona y poder jugar. No siempre es para agredir, de hecho, en la gran mayoría de casos si se les permitiera juntarlos correctamente la sangre no llegaría al río.

Y aunque puede influir bastante en algunos casos la parte genética, en la mayoría de los casos las causas para que un perro llegue a ser reactivo son varias:

  • Falta de socialización.- en la etapa de cachorro soy tremendamente pesada con la socialización, pero es que no tenemos una segunda oportunidad para ello.

    Nuestro perro no volverá a tener 3, 4 o 5 meses nunca más, con lo que las carencias o mala socialización en esta etapa tendrá sus consecuencias en la etapa adulta del perro.

  • Mal manejo de la correa.- la correa es el lazo de conexión entre el perro y el guía, y aunque debería de transmitir confianza, en muchos casos transmite tensión. En este aspecto también soy muy repetitiva con todo el mundo, pero es de extrema importancia utilizar correctamente la correa durante el paseo con nuestro perro.

    Si durante el paseo debe de ir siempre relajada, todavía lo es más cuando nos cruzamos con otro perro (o estímulo) y los juntamos.

    Lo normal es ver a la gente por la calle con las correas tensas, en ocasiones porque van demasiado cortas y en otras porque el perro les tira demasiado. Y ya no digo cuando se juntan dos perros a conocerse: lo habitual es ver ambas correas tensas al máximo.

    Hablaremos del manejo de la correa y tipos en otro artículo.

  • Sobreprotección.- uno de los factores principales de la reactividad en un perro es el miedo, y junto al miedo, la sobreprotección del guía.

    Ya hablé en su momento sobre el miedo en los perros, pero aquí quiero hacer hincapié en la responsabilidad del guía con respecto a la gestión de esos miedos.

    Generalmente se les suele sobreproteger demasiado (por ejemplo: a nuestro cachorro le muerde otro perro y a partir de aquí ya no queremos juntarlo con más perros por miedo a que le vuelvan a hacer daño, o casos similares con perros de tamaño pequeño en los que se les sobreprotege en exceso, fabricando perros reactivos por doquier).

    A estos animales se les impide la autogestión de sus emociones, se les incapacita para resolver las situaciones por ellos mismos como perros que son, y se les acentúa la inseguridad y los miedos.

  • Experiencias traumáticas.- aquí hablamos de cuando un perro es muy sensible y ha tenido una mala experiencia.

    En estos casos puede ser habitual que sólo sea reactivo a un tipo especial de estímulos, sea raza, tamaño o pelaje en concreto (por ejemplo: un pastor alemán muerde a nuestro perro que es muy sensible y desde ese momento tiene miedo y reacciona de forma reactiva solamente frente a pastores alemanes o similares).

    Me he encontrado con casos en los que sólo reaccionan frente a perros grandes, o sólo frente a perros pequeños, o sólo frente a perros negros, etc.

    Aquí también tiene mucho que ver nuestra propia gestión posterior de la experiencia negativa en concreto.

  • Mala educación.- a veces es peor el remedio que la enfermedad. Me explico: depende de cómo queramos solucionar el problema, a menudo se consigue el efecto contrario.

    Tenemos que conocer muy bien a nuestro perro, conocer su sensibilidad, su temperamento, sus reacciones, sus motivaciones, sus necesidades físicas y psicológicas, y adaptar la rehabilitación al individuo.

    Olvídate de consejos de parques y de consejos en redes sociales. Cada perro es un mundo y no con todos se tendrá que trabajar de la misma manera. Hay que evaluar cada caso en concreto.

  • Deseos de jugar.- lo que para un guía es una reacción agresiva, puede ser simplemente sobreexcitación del perro para acercarse a conocer al otro individuo y jugar (aunque no de la manera correcta).

    Y esto puede ocasionar que se le quiera corregir como si fuera agresivo, cuando es lo contrario, y finalmente se consigue que realmente reaccione de malas maneras.

    No sé si me explico… De ahí la importancia de conocer muy bien a nuestro perro y sobretodo, conocer el lenguaje canino en general.

    Todo el mundo que tiene un perro debería tener unos conocimientos mínimos sobre el lenguaje corporal canino. Se evitarían muchas situaciones negativas.

  • Falta de autocontrol.- bueno…qué decir del autocontrol.

    Para mi es imprescindible que junto a la socialización, se trabaje el autocontrol en el cachorro. Debe ser él quien sepa gestionar sus emociones, sus situaciones y sus impulsos.

    Veo mucho perro controlado de forma exagerada por sus guías y muy pocos perros que se autocontrolan.

    Y al contrario que con la socialización, esto sí se puede trabajar posteriormente si no se ha hecho antes.

  • Estrés.- el estrés juega un papel fundamental en el comportamiento de los perros, y viene asociado a la falta de autocontrol y la sobreexcitación.

Bien, una vez sabemos las posibles causas por las que nuestro perro reacciona de esta forma,

¿Qué debemos de hacer cuando nos encontramos en esta situación?

Lo primero que debemos de hacer es saber las intenciones de nuestro perro.

¿Quiere simplemente acercarse a conocer o jugar con el otro individuo?

Si es así, debemos de controlar la sobreexcitación e ir acercándonos despacio, con la correa relajada, al otro perro (siempre y cuando también quiera acercarse).

No acerques a tu perro a otro de forma excitada, es una muy mala presentación y el otro can puede querer calmarlo marcándolo.

¿Su reacción no es amigable? Aquí debemos de trabajar con paciencia y tiempo.

Siempre aconsejo que debemos de trabajar primero a una distancia en la que nuestro perro no reaccione de forma exagerada para que podamos controlarlo.

Cuando digo “controlarlo” no me refiero ni a tirones de correa, ni a tensiones ni a consolar al perro mientras tiene ese comportamiento.

Me refiero simplemente a quedarnos quietos con nuestro perro viviendo esa situación (por eso debemos de encontrar la distancia adecuada a nuestro caso), esperando que sea él quien gestione el momento y sus impulsos, e ir acortando la distancia en función de los avances obtenidos.

Es importante que sea el perro el que se autocontrole y no caigamos nosotros en el vicio de control.

Por supuesto no debemos de olvidarnos jamás de premiar al perro cuando vaya aprendiendo a autocontrolarse, porque sólo nos acordamos de reñirles o corregirles, pero muy poco de premiarles.

Debemos procurar bajar los niveles de estrés y sobreexcitación para que sea el propio perro quien sepa gestionar su autocontrol.

Otra opción es distraerlo cuando veamos venir el estímulo con el que reacciona, puede ser con el olor a comida, con un juguete o con nosotros mismos simplemente. Y premiar la buena conducta.

Si nuestro perro es muy reactivo con otros perros, es bueno empezar a positivizar el bozal y acudir a un buen profesional para trabajar los acercamientos de forma progresiva y con seguridad.

Otra opción, pero SIEMPRE acompañada de un profesional, es utilizar el Calming Cap​ para rebajar el estímulo visual y potenciar el olfato.

Esto son simplemente consejos generales, como digo, cada caso es diferente, y las pautas a tratar difieren de unos a otros, al igual que los ritmos de trabajo.

Y dime ¿tu perro es reactivo?

¿A qué es lo es?

¿Cómo reaccionas tu en esos momentos?

¿Existen de verdad los problemas de conducta?

Hace tiempo que vengo reflexionando sobre ello.

¿Y por qué?

Muchas veces recibo consultas sobre comportamientos naturales en los perros que queremos cortar de raíz sin tener en cuenta que son animales, y de una especie depredadora.

Por ejemplo:

  • Mi podenco, cuando vamos por la montaña y ve un conejo, sale disparado para cazarle hasta perderle de vista.
  • Cuando alguien llama a la puerta de casa mi perro ladra
  • Mi cachorro muerde todo lo que pilla
  • Mi perro no se lleva bien con algunos perros
  • Cuando saco a mi perro a pasear no deja de oler el suelo todo el rato

Y así un largo etcétera.

La gran mayoría de veces las personas creen que tienen una personita de cuatro patas y mucho pelo en casa, sin entender que son perros, con su propia psicología, su propio comportamiento y sus propios instintos.

Un perro que genéticamente se ha seleccionado para la caza es imposible que no intente cazar a una presa cuando la vea en la montaña o donde sea.

Todos los perros tienen un fuerte instinto de caza, viene heredado del lobo que es de donde proceden todos los perros (desde el chihuhua hasta el mastín), pero luego hay determinadas razas que el ser humano a modificado para incrementar y acentuar mucho más ese instinto.

Es normal pues, que un perro de caza, o cualquier perro, ante una presa que se mueva rápido, intente cazarla (conejos, gatos, etc).

¿Es un problema de conducta? Por supuesto que no.

Es un comportamiento natural del perro.

Y te diré una cosa: contra un instinto no se puede hacer nada. Sólo te queda intentar controlarlo y respetarlo.

Los perros son también por naturaleza animales protectores. Siempre van a proteger a su familia y su guarida (su casa), cada uno con una intensidad determinada.

Cuando el animal está en casa y suena el timbre, es raro el perro que no acuda a la puerta ladrando.

¿Es un problema de conducta? Por supuesto que no, siempre y cuando se quede en 3-4 ladridos y se calle. Ya te ha avisado, y ahora te toca a ti abrir la puerta y controlar el ambiente.

En este caso empezaría a ser un problema si el perro no callase durante largo rato, ya que esto significaría que posiblemente el rol de mantener la seguridad en la guarida la tiene él y no tú, y eso le crea altos niveles de estrés.

Pero que ladre como digo 3-4 veces es lo más normal del mundo. Te está avisando de que algo o alguien nuevo están ahí.

Otro de los asuntos que más me encuentro es a la hora de tener un cachorro…

Los perros averiguan y conocen el mundo a través de su olfato y su boca (nosotros con la vista y con las manos).

¿Veis lo diferentes que somos?

Que tu cachorro quiera comprobar su mundo nuevo con la boca es lo más normal del mundo. Tu trabajo es enseñarle que puede morder unas cosas y otras no.

Pero no pretendas que no muerda nada de nada. Tu obligación es entender su naturaleza y ofrecerle alternativas.

No te enfades con tu cachorro porque rompa cosas. Para él no es nada malo coger y destrozar las cosas con la boca, en la Naturaleza lo harían.

Entiéndele, respétale y enséñale lo que puede y lo que no puede morder.

Pero entiende que algo tiene que morder. Si no se lo das tú, lo buscará él…y puede que no te guste.

Otro tema… “mi perro no se lleva bien con algunos perros o no quiere jugar”.

Créeme que esta frase me la han dicho muchas veces.

¿Tú te llevas bien con todas las personas de la calle? ¿Hablas con todas ellas? ¿Te vas a tomar un café o interactúas con todas las que te encuentras a tu paso?

Evidentemente no… ¿porqué tu perro tendría que llevarse bien con todos los perros de la calle o interactuar o jugar con todos?

Cada perro tiene un carácter, un temperamento y una energía diferente. A tu perro le atraerán un tipo de energías, otras las querrá evitar y con otras tendrá una reacción reactiva.

Un perro equilibrado jamás se meterá en líos con otros perros, a no ser que no tenga más remedio y le forcemos más de lo debido.

Un perro equilibrado es aquel que estando en un lugar con varios perros, no busca broncas ni tensiones. No tiene por qué jugar con otros perros, puede no gustarle jugar o no gustarle la energía de los otros perros.

Respetémoslo…

Evidentemente si tu perro es reactivo o agresivo y busca problemas con otros perros que ve por la calle o en el parque,
sí que tienes un problema con la socialización.

Tendrás que ponerte manos a la obra para remediarlo (ojo, no para que sea sociable, sino que como mínimo los ignore y respete).

Y luego están las personas a las que les molesta que su perro huela lo que pille…

Ya hemos hablado con anterioridad sobre la importancia del olfato en los perros, no me voy a repetir aquí otra vez.

Un perro cuanto más pueda oler, más equilibrado estará. Los pipis y cacas que huelen son una fuente de información muy valiosa para ellos.

Ahí recogen la información de qué tipo de perro ha pasado por ahí, el tiempo que ha pasado, si es hembra o macho, si es cachorro o adulto, si tiene un temperamento suave o fuerte, si está en celo, lo que ha comido, etc.

Son como sus Whatssaps caninos, y eso hay que respetarlo, por mucho asco que pueda darte.

Y por supuesto, cuando veas a tu perro concentrado oliendo algo, olvídate de llamarle o de tirarle de la correa. Se pegan al suelo y desconectan los oídos.

Están muy concentrados recogiendo toda esa información. Permítele ese momento, que luego pasan mucho tiempo en casa sin hacer nada.

Y como estas perlas a montones.

Ninguna de estas cuestiones mencionadas son de por sí problemas de conducta. No intentemos desnaturalizar a los perros para nuestra comodidad.

Cuando decides convivir con uno de estos seres tan maravillosos del planeta has de conocer sus instintos y su Naturaleza, así como la selección genética de todas las razas, ya que de ello variará algunos comportamientos.

No es lo mismo un Terrier, que un Retriever, que un cazador, que un moloso, etc.

Cada uno tiene sus propias peculiaridades que te van a afectar en el día a día de la convivencia.

Con esto te quiero decir que no todo lo pueda parecerte un problema de conducta, lo es. Muchas veces es simplemente un comportamiento natural del perro como especie, pero que a ti puede molestarte.

No quieras anular la naturaleza del animal. Corrige lo justo…respeta la identidad de tu perro.

Entonces…¿Existen o no los problemas de conducta?

Para mí no…o al menos no en todos los casos, para mí lo que hay son comportamientos caninos en un mundo de humanos, y que a veces no son compatibles, por eso hay que “modelar” algunos de ellos para una correcta convivencia, pero no los llamaría “problemas de conducta”, porque para el perro no es ningún problema.

Y dime…¿Tú qué opinas?

Obediencia & Equilibrio mental

Hace más de 18 años que me dedico al mundo del perro; como muchos ya sabréis, empecé sobretodo con el perro de rescate durante muchos años, y que luego derivé al perro detector, pero además adiestraba perros de particulares.

Por aquellos tiempos se adiestraba de forma tradicional, y éste se basaba únicamente en las órdenes de obediencia. Lo único que se pedía era que el perro fuera obediente. Punto.

Han pasado ya algunos años, los suficientes para evolucionar un poco en esta materia.

En el entrenamiento de perros de rescate se entrenaba en positivo (aunque la moda del entrenamiento en positivo sea reciente, hace 18 años ya entrenábamos nosotros así), pero los adiestramientos de obediencia eran otra cosa.

Lo típico era lo que se llama ahora “adiestramiento clásico”. No se tomaba en cuenta, porque ni siquiera se hablaba entonces, del estrés de los perros y sus emociones. Mucho menos del autocontrol…todo era control bajo órdenes.

Hace ya años que no adiestro perros. Mi enfoque es más hacia la psicología del perro y su equilibrio psíquico y emocional.

Antes la moda era hacer el adiestramiento clásico, ahora la moda es el adiestramiento de obediencia básica, habilidades, y el positivismo (que no es el adiestramiento en positivo de toda la vida, sino algo más radical).

No soy yo muy amiga de esto último. Veo muchos, pero muchos perros muy obedientes y haciendo “truquitos” chulos a los ojos del humano, pero veo en ese mismo perro una inestabilidad emocional muy grande, sufriendo en la gran mayoría de casos estrés, sobreexcitación y ansiedad.

Como profesional me he encontrado muchos casos en visitas a domicilio, en los que se le ha recomendado a la familia del can que tienen que hacer obediencia para controlar a sus perros (bien sea veterinarios u otros educadores).

Os voy a contar un secreto: yo jamás he adiestrado a mis perros. Jamás. Nunca me he puesto a trabajar con ellos un “junto”, un “sienta”, un “tumbado”, etc. No me gustan los perros robots.

Y son perros que te los puedes llevar a todos los lugares porque en todos ellos se saben comportar.

No son perros perfectos pero son perros equilibrados.

No digo que no valga de nada la obediencia, claro que sí; pero para mí esto debe de ir después de asegurar que el perro es estable a nivel emocional, que es un perro que se sabe autocontrolar por él mismo, que es un perro que no vive en una sobreexcitación constante sólo para recibir el premio de la obediencia.

Cuando creé mi proyecto de Dog-Coaching tenía claro que mi manera de trabajar iba a ser muy distinta.

More…

Como digo, desde entonces lo que más aconsejo a las personas que me llaman para trabajar con su perro es el centrarnos en la educación del animal basándonos en su equilibrio mental.

Después de encontrarme con multitud de casos de perros obedientes pero sobreexcitados o estresados, el colmo de los colmos vino en una de mis últimas visitas a domicilio.

No voy a dar nombres para preservar la intimidad de la familia, pero el resumen del caso sería este:

“Familia con 3 niños y 2 perros; dos labradores, castrados, jóvenes (menos de 2 años). Son dos machos que en un momento determinado por protección de recursos se pelean entre ellos, sin consecuencias físicas. Este incidente se repite por otro recurso otro día. Acude un profesional para valorar el caso y trabajarlo. ¿Solución? Obediencia con los perros (en el patio de la casa).

Evidentemente los problemas no cesan y los perros vuelven a pelearse. En una de estas visitas la profesional acude con su propio perro para valorar a los de la casa, y en otro momento de protección de recurso (en este caso el recurso era el propio dueño), uno de los perros se pelea con el perro de la profesional.

En un momento determinado, queriendo realizar un ejercicio, uno de los labradores vuelve a querer lanzarse sobre el perro de la profesional con tan mala suerte de que puso la mano por medio y pilló un mordisco.

¿Resultado? Recomendación a la familia que se deshagan del perro porque es muy agresivo.

Bajo la comprensible desesperación de la familia ante la impotencia del diagnóstico de la profesional, decidieron llamar a otra profesional para valorar la situación y ver si se podía hacer algo al respecto después del panorama tan negro tras el diagnóstico.

He de decir que tras uno de los últimos incidentes los perros vivían separados en la casa sin poder juntarse por el miedo a más peleas.

Cuando llego a la casa la familia me cuenta todo con pelos y señales, bajo mi asombro de algunas cosas. Cuando voy a conocer a los perros me encuentro que uno de ellos es tremendamente inseguro y ansioso.

Cuando termino el proceso de acercamiento a este perro (esperando que fuera él quien se acercara a mí, y no al revés), me voy a conocer al otro perro.

Me encuentro con un perro totalmente sobreexcitado, sin control ninguno, sin respetar el espacio propio, carente de autocontrol, y siendo un auténtico muelle saltarín. Como yo les llamo: un perro pasado de vuelta.

Eso sí, la mujer de la casa me enseñó lo obediente que era cuando hacía la clase de obediencia en el patio. Obediente pero sobreexcitado.

Decidí juntarlos para ver cómo reaccionaban juntos (con bozal para evitar daños), y efectivamente, cuando se cruzaban sus miradas, se retaban y se lanzaban uno contra el otro.

Los perros ya se tenían manía.

Cuando propuse salir a dar un paseo para relajar el ambiente entre ellos, no eran capaces de que les pusieran el collar de forma tranquila y mucho menos salir por la puerta (del patio) de forma tranquila. Eran perros muy ansiosos y sobreexcitados.

Bajo mi asombro les pregunto si nunca habían trabajado con la anterior profesional el salir de la casa con calma, sin tirar. La respuesta: nunca. Sólo hacían obediencia en el patio. Punto.

No sabían cruzar un umbral de puerta tranquilos (ya no sólo la de la calle, sino que ninguna, ni la de la cocina, ni la del patio, ni ninguna), ni pasear por la calle relajados. Salían haciendo “esquí” con los dueños, y todo era un control físico alto para poder controlarlos un poco. Todo era ansiedad y sobreexcitación.

Tampoco podían tener a los perros dentro de la casa mucho tiempo porque eran verdaderos terremotos (saltando por todos lados, cogiendo y rompiendo todo, etc). No sabían estar relajados ni 2 minutos.

He decir que llevaban bastantes meses trabajando con la profesional, de ahí mi total asombro de no haber trabajado nunca el autocontrol en los perros.”

¿Entendéis ahora mi “obsesión” por trabajar el autocontrol en los perros? ¿Entendéis ahora porqué es más importante el equilibrio mental y psicológico de los perros antes que la obediencia?

No os penséis que este ha sido el único caso de este tipo. He visto muchos, pero para ser sincera, ninguno tan bestia por las consecuencias tan negativas para la convivencia en la casa como este.

¿Mi recomendación y primeras pautas para este caso? Cero órdenes, cero control físico, y mucho trabajo de autocontrol y estimulación mental a través del olfato para desgastar la energía excesiva de forma más efectiva y calmada. Nada de juegos a la pelota de pim pam pim pam (todo visual), y nada de juegos con mordedor simulando lucha (recomendado por la profesional, sobreexcitándolos aún más).

Esta familia tiene muchísimo trabajo con sus perros. Revertir la situación no va a ser nada fácil. Estos animales necesitan mucha calma, mucho relax, saber “hacer nada” en casa simplemente estando y dejando que sean perros.

Cuando terminamos de hacer los ejercicios de autocontrol en la rutina de salida, estuvimos en la puerta hablando bastante rato, y el perro estaba tranquilo, sin tirar, oliendo y mirando a la gente que pasaba pero sin excitarse. El mismo dueño reconocía que eso era totalmente impensable apenas unas horas antes.

A los perros hay que dejarles ser perros, dejarles oler, darles espacio…pero desde la calma. Sin el control tenso y constante de la correa.

Entonces es cuando nos sorprenden con esa estabilidad mental que tanto buscábamos.

Desde luego mi respeto y felicitaciones a esta familia por agotar todos los recursos posibles para poder solucionar el caso, y no ir por la vía fácil de deshacerse del perro (por recomendación de un profesional). Con personas así merece la pena trabajar y procurar revertir la situación.

Costará, sí, y es imposible asegurar que nunca más puedan haber conflictos entre los perros porque son eso, perros, y cuando se cogen manía es complicado, pero desde luego los momentos de convivencia se harán desde la calma y tranquilidad, y no desde la sobreexcitación.

Escribo este artículo porque me indigné bastante ese día. Me fastidia bastante que las irresponsabilidades las paguen los perros. No sería la primera vez que incluso la pagan con su propia vida, ya que hay profesionales que son muy rápidos en recomendar el sacrificio del animal por su incapacidad de solucionar el problema.

Me indigna y me cabrea.

Yo tengo muchas cosas que aprender todavía, nunca se deja de aprender. Y me he encontrado casos en los que mis recursos se han agotado y he pedido opinión a otro profesional (y viceversa). No todos llegamos a todos los lugares, ninguno tiene la verdad absoluta y todos tenemos nuestras limitaciones.

No culpo a la profesional, ella hacía lo que sabía hacer y lo que le habían enseñado, pero sí que para ser un buen profesional, si uno ve que el caso se le va de las manos, ha buscar la ayuda de más profesionales antes de recomendar que se deshagan del perro.

No pasa nada por pedir ayuda…uno no es menos profesional por eso. Al contrario.

En este caso el perro no es agresivo (de hecho ningún perro ES agresivo, sino que tiene conductas agresivas).

El animal vive con una sobreexcitación exagerada, no sabe relajar su mente, no puede estar 2 minutos tumbado relajado, y el hecho de vivir separado del otro perro tampoco ayuda a su rehabilitación.

Evidentemente de momento no les aconsejo que convivan juntos salvo momentos puntuales que sí deben de juntarlos (con bozal para evitar sangre), para que se vuelvan a habituar a convivir juntos, pero el tiempo se irá ampliando conforme estos animales sepan relajarse y autocontrolarse.

Así que por favor, antes de trabajar la obediencia con tu perro, asegúrate que sabe autocontrolarse, que sabe estar relajado, que sabe convivir sin el control de las órdenes.

Un perro educado, relajado y equilibrado, te hará una convivencia más agradable que un perro obediente pero maleducado, estresado, ansioso y sobreexcitado.

Personalmente, de la parte de obediencia sólo aconsejo trabajar el pasear sin tirar, el soltar lo que lleve en la boca cuando le digas (ya que con el veneno que ponen por las calles le puede salvar la vida), la llamada, el no coger comida del suelo y quizás, el quieto.

Pero todo esto debe basarse en el autocontrol, la calma y el silencio, no en órdenes militares.

Para mí, gastar tiempo en el tumbado, el sentado, el hacer el muerto, el dar la patita, y demás cosas, me sobran.

¿No se pueden hacer? Sí, pero después de tener al perro equilibrado mentalmente. Aunque siempre aconsejo dejar que el perro sea perro y no un monigote de feria.

Además os aconsejo que no juguéis a tirarle la pelota (o palo o lo que sea) sin más, una y otra vez haciendo que la persiga y la coja, la traiga y vuelta a empezar. Este tipo de juegos les cansa físicamente pero les sobreexcita mentalmente.

¿Resultado? descansará 10 minutos (en el mejor de los casos) y vuelta a empezar, con el agravante de que cada vez tendrá más resistencia física y más obsesión y sobreexcitación con este tipo de juegos.​

Bueno, me he enrollado mucho, pero quería hablar sobre este tema para que por favor, dejéis la obediencia y las habilidades a un lado, y que os preocupéis antes del equilibrio emocional y psíquico de vuestro perro. Os lo agradecerá.

Y ahora cuéntame tu.

¿Cómo llevas las rutinas de autocontrol? ¿Salen a la calle tranquilos? ¿Saben estar en casa haciendo nada? ¿Viven tus perros más tiempo en estado de calma que excitados o ansiosos?

¿Tienes perros obedientes pero sobreexcitados?

La grandeza del olfato (2º parte) Cómo iniciar a tu perro a buscar

Aquí vamos a empezar con cómo iniciar a un perro a que trabaje y «active» su nariz, buscando y encontrando algo que no esté a su vista.

Recuerda que te dije en el anterior artículo que los perros nacen con el olfato desarrollado, pero muchas veces con la vida en la ciudad, les «anulamos» o restringimos la capacidad olfativa del perro, y cuando esto ocurre, tenemos que volver a enseñarles a utilizar el olfato.

Personalmente me gusta comenzar con este tipo de ejercicios antes que con comida, sobretodo si es en el exterior, ya que hoy día, con la de veneno que ponen por las calles y parques, es muy arriesgado enseñar a tu perro a que coma comida del suelo.

Para que aprenda a discernir entre el juego de búsqueda y la comida que pueda encontrarse por la calle, necesitas hacer un buen trabajo de discriminación, y esto es algo que el 99,9% de las personas no hacen.

Así que yo me reservo el exterior para juguetes o sustancias, y el interior (casa) para hacer juegos de olfato con comida.

Lo primero que hay que saber, es el nivel de instinto de caza que tiene el perro, si por ejemplo es un Retriever, que es un perro de caza de cobro, le encantará ir a buscar cualquier cosa que le tires, en especial la pelota.

Pero cualquier perro puede tener este instinto, algunos más intenso y otros más dormido.

Es cuestión de conocer a nuestro perro.​

Una vez que sabemos esto, hay que trabajarle la nariz, porque muchos perros solo cogen la pelota si la ven, no saben utilizar la nariz.

¿Cómo se trabaja la nariz?

Bueno, yo recomiendo que se comience tirándole la pelota a un sitio visible, pero mientras se la tiras, mantienes al perro cogido, y cuando la pelota ya está llegando al suelo, dejar libre al perro mientras le dices la palabra «busca».

Repetimos esto varias veces, para que vaya aprendiendo la orden de buscar, que es lo que le tendremos que decir cuando no vea la pelota y tenga que utilizar su nariz para cogerla.

Esto se puede hacer solo o acompañado de un ayudante.

Te dejo a continuación un breve vídeo donde te explico de forma práctica este ejercicio:​

Cuando veamos que atiende a la orden «busca», el siguiente paso es, haciendo lo mismo de tenerlo cogido, tirar la pelota a un sitio de hierba alta para que no la vea, y se vea forzado a utilizar su nariz.

Recomiendo que se comience con hierba un poco más alta de la pelota, pero no mucho más, e ir aumentando la densidad del terreno conforme vayamos viendo éxitos.

Esto es un entrenamiento de búsqueda muy light, el entrenamiento profesional se complica un poco más, pero la base es esa.

Una variante a este ejercicio que también recomiendo si se puede conseguir la ayuda de alguien, es que mientras el ayudante tiene cogido al perro, la dueña/o, con la pelota en la mano se vaya corriendo a esconderse mientras va llamando a su perro para motivarle.

Cuando el dueño/a esté escondido, el ayudante suelta al perro dándole la orden de buscar, y el perro, una vez encuentre a la persona escondida, le da el premio, la pelota.

Aquí, en rescate, cuando encuentra a la persona escondida, se le hace ladrar para marcar, pero a nivel de particulares, es a gusto de cada uno.

Este es un ejercicio que también refuerza el vínculo con su guía.​

Todo estos juegos son más psicológicos, y conforme se vayan complicando, mejor, más tendrá que concentrarse el perro.

Aquí estamos yendo a favor de los instintos del perro, con lo que estamos satisfaciendo sus necesidades como perro y como raza,
además de crear un vínculo mucho más fuerte y especial con tu perro.

Es un ejercicio muy sencillo de practicar y es la base.

A partir de aquí le iremos complicando e iremos haciendo otros ejercicios diferentes que os traeré en posteriores artículos y vídeos.

Y ahora dime, ¿Qué ejercicios de olfato practicas​ con tu perro?


Mónica Corchado
Sobre la autora

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.

Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.

Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.

Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.

Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.

Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

La grandeza del olfato (1º parte)

La joya de la corona del perro…el olfato.

El olfato es el sentido que rige la vida del perro, su máximo potencial. De hecho, los cachorros nacen ciegos y sordos, sólo nacen con el olfato desarrollado, es el que le permite encontrar el pezón de la madre para poder alimentarse.

Lo que para nosotros es “ver para creer” en el perro se traduce en “oler para creer”.

Poseen dos rutas distintas en su nariz: una para respirar y otra para oler. Y van por separado.

Pueden percibir el olor de todas las partículas que viajan por el aire de forma específica y detallada y lo hacen de forma permanente, ya que inhalan y exhalan aire 5 veces por segundo aproximadamente.

Así reconocen qué hay, donde está y a dónde se dirige lo que se encuentra a su alrededor.

Mientras que el ser humano tiene 5.000.000 de receptores olfativos, los perros cuentan con cientos de millones. Los estudios dicen que entre 150 millones el que menos y 300 millones el que más, como el sabueso.

El mundo del olfato del perro se le escapa al humano, de ahí que estos animales se requieran cada vez más en trabajos donde su nariz es la protagonista: los perros detectores.

Cabe destacar también que tienen una gran memoria olfativa, alcanzando los 150 cms cuadrados frente a los 5 cms del humano.

Podríamos decir que la nariz del perro es como una antena que conecta con todo el ambiente.

Gracias a su olfato pueden distinguir cualquier tipo de olor, y no sólo eso, sino discriminar un olor entre cientos.

No es nuevo que los perros sepan cómo nos sentimos a nivel emocional a través de su nariz. Nosotros siempre estamos emitiendo olores, cada emoción desprende sustancias químicas que el perro capta y reconoce (no es sexto sentido, es gracias a su sentido más poderoso), y reacciona frente a ellas.

Si te das cuenta, un perro equilibrado siempre va a ir con la nariz por delante, mientras que un perro ansioso,
inseguro o inestable irá con la vista.

El perro puede viajar a través del tiempo… ¿Cómo?

Puede viajar al pasado al registrar los olores de personas y animales una vez se han ido, reconocer qué estaban haciendo y cómo se sentían, y al futuro…ya que pueden percibir los olores que viajan por la brisa o el viento sabiendo qué o quién se aproxima mucho antes de que nosotros podamos verlo.

¿Te suena la imagen? Seguro que alguna vez has tenido la situación de que tu perro sabía que venía alguien mucho antes que tu.

El olfato en los perros, es 10.000 veces más sensible que su gusto y es gracias a un órgano llamado órgano de Jacobson que está situado en la parte inferior de la mucosa olfatoria y que se comunica con la cavidad bucal, que el perro puede extraer olores del aire o de sustancias lamidas o ingeridas.

¿Cuántas veces has observado a tu perro lamer el suelo y notar cómo hace un tembleque especial con los dientes? Esta conducta la lleva a cabo para extraer información de la sustancia que acaba de lamer, al igual que la conducta de olerse el trasero.

Seguramente te preguntarás a qué viene esa conducta. Muy sencillo: oliéndose el trasero, los perros pueden saber a través del olor el sexo del otro perro, su personalidad, la edad, la raza, enfermedades, alimentación etc.

Al igual que cuando huelen los pipis y las cacas en la calle o en el parque. Les da una información muy valiosa del animal en cuestión.

Siempre recomiendo que cuando un perro está concentrado oliendo algo, no llamarle ni ordenarle nada, ya que será sordo en ese momento; está poniendo la máxima atención en el olor para obtener la máxima información. Y hay que respetarlo.

Como ya sabéis yo empecé en el mundo del perro de la mano de los perros de rescate, es decir, mi primera incursión en este mundo canino fue con trabajos de olfato.

Ni qué decir tiene que es mi gran pasión y algo totalmente imprescindible para todos los perros.

Hoy día hay decenas de variedades en cuanto a perros detectores:

  • Perros de rescate de personas vivas (escombros, campo abierto, maintraining)
  • Perros de rescate de cadáveres (escombros, campo abierto y mar)
  • Detectores de explosivos
  • Detectores de minas
  • Detectores de drogas
  • Detectores de billetes falsos
  • Detectores de billetes de curso legal
  • Detectores de iniciación de incendios
  • Perros de rastro
  • Detectores de veneno
  • Detectores de colmenas de abejas asiáticas
  • Detectores de cazadores furtivos
  • Detectores de animales en vías de extinción
  • Detectores de meteoritos
  • Detectores de cáncer (de varios tipos)
  • Detectores de diabetes (subidas y bajadas de azúcar)
  • Detectores de apneas
  • Detectores de epilepsia
  • Detectores de trufas
  • Detectores de plagas de insectos
  • Etc etc etc

En definitiva, de cualquier sustancia que emita algún tipo de olor. El campo de variedades es ilimitado.

Evidentemente no quiero decirte que para que tu perro potencie su olfato debas entrenarlo como perro detector…para nada.

Puedes hacerlo, claro que sí, pero también puedes hacer diferentes ejercicios básicos para entrenar a tu perro a que trabaje su olfato.

Es vital, pero vital, que todos los perros utilicen su nariz.

¿Pero no nacen con el olfato “activado”?

Sí, pero en la convivencia urbana la gran mayoría de personas sin querer anulan este sentido en su perro y potencian la vista, de ahí que haya tanto perro reactivo con otros congéneres, inseguros e inestables.

Por eso hago mucho hincapié en que si tu perro tiene algún problema de sobreexcitación, reacciones violentas con otros perros,
si es inseguro o miedoso, etc, realices juegos y ejercicios de olfato.

Básicamente hay de dos tipos:

  • – Por venteo: el perro huele las partículas del aire persiguiendo el olor hasta encontrarlo
  • – Por rastro: el perro clava su nariz en el suelo y no levanta la cabeza hasta encontrar su objetivo

Hay muchos ejercicios que podemos hacer, pero esto da para uno o dos artículos aparte que te entregaré en breve.

Mientras tanto, cuéntame: ¿realizas algún tipo de deporte o juego de olfato con tu perro?

Cuéntanos tus experiencias.


Mónica Corchado
Sobre la autora

Me llamo Mónica Corchado, directora y fundadora de Dog Coaching y del Instituto Dog Coaching.

Soy una amante de los perros y Técnico Superior en Psicología Canina e Instructora de perros de Utilidad desde 1.998.

Me encanta aprender todo lo relacionado con su comportamiento y su psicología.

Considero que los perros están con nosotros para enseñarnos algo muy preciado, como lealtad, integridad y honestidad.

Ellos hacen todo lo posible por entendernos, qué menos que esforzarnos en entenderles también a ellos.

Miembro Federado de la Asociación Nacional de Adiestradores Caninos Profesionales (ANACP), con el nº713/20

​

TERAPIAS NATURALES PARA PERROS

Este es un post invitado de Helena Duaro, de En clave de amor

¿Por qué usar terapias naturales?

A día de hoy, son cada vez más conocidos los beneficios de las terapias naturales. Cada vez son más las personas que complementan sus tratamientos médicos con terapias naturales para lograr mejores resultados; de hecho incluso existen ya protocolos de intervención en hospitales para acompañar procesos de recuperación mediante el Reiki, por ejemplo (aunque hay muchos más).

Sucede lo mismo con animales. Cada vez son más los propietarios de perros y gatos que sienten que acompañar a sus mascotas mediante estas herramientas, además de eficaz, es beneficioso para la salud física y emocional de sus animales y favorece una relación más armoniosa con ellos.

La experiencia me dice que los perros, por su fuerte vinculación con el humano, su dependencia y fidelidad, son muy sensibles a este tipo de tratamientos, produciéndose en ellos efectos casi inmediatos.

¿Cuándo utilizar terapias naturales con mi perro?

Podemos regalar a nuestros preciosos amigos el placer de ser cuidados en cualquier momento pues estas atenciones ayudan al animal a sentirse especialmente querido. Se dan, no obstante, ciertas situaciones en la que es muy aconsejable acudir a un terapeuta especializado:

  • Procesos de enfermedad física y recuperaciones por intervenciones quirúrgicas

    Los animales después de estos procesos pueden sentirse angustiados, desequilibrados, además del dolor físico que a veces también conllevan. Con las terapias naturales podemos ofrecerles un plus de bienestar para ayudarles a atravesar mejor este momento.

  • Procesos traumáticos (muerte de un ser querido, abandono, maltrato, incendio, accidente de tráfico, etc.)

    Después de un acontecimiento de estas características un perro, igual que nos pasa a los humanos, siempre va a necesitar de un acompañamiento especial. A través de diversas herramientas (que detallo más abajo) podemos ayudar al animal a recuperar la confianza y estabilidad y devolverle su estado de alegría y bienestar habitual.

  • Cuando se da un cambio repentino en su vida y rutinas (adopción, cambio de residencia, nacimiento de un hijo, etc.)
    Los perros sienten mucho este tipo de acontecimientos y aunque no muestren directamente su estado emocional (no sería lo habitual, pues lo más probable es que de algún modo lo muestren directamente o a través de cambios de conducta), podemos ayudarles a adaptarse mejor a estos cambios tratándoles con terapias naturales.
  • Cuando manifiestan directamente conductas que nos inquietan (agresividad, miedo, ansiedad, inapetencia, comportamiento huraño y distante, estrés, etc.)
    En estos momentos en lo que hay claros indicativos de que tu perro necesita ayuda, es aconsejable además de acudir a un educador canino, pedir asesoramiento a un terapeuta especializado de con qué terapia complementar el acompañamiento para garantizar que tu perro recupera el equilibrio y bienestar emocional.

​

¿Qué terapias utilizar?

En cualquiera de los casos mencionados son aconsejables todas las terapias. Puede ser que resulte muy conveniente la combinación de varias de ellas. En todo caso yo te recomiendo que busques asesoramiento para tu caso concreto.

THETAHEALING

Es una potente técnica de sanación intuitiva mediante la cual establecemos contacto con el ser superior de tu perro para que nos muestre exactamente qué le sucede.

Permite desprogramar las creencias limitantes que están generando el desequilibrio, enfermedad o conducta indeseada en cuestión y te ofrece la posibilidad de restablecer la armonía en la relación con tu perro.

REIKI

Ya comúnmente conocido, permite la libre circulación de energía en el organismo de tu perro para que pueda liberar todos los bloqueos que está sufriendo, se encuentren en el plano que se encuentren; físico, mental, emocional y/o espiritual (porque sí, tu perro también goza del plano espiritual).

Es una maravillosa herramienta, imprescindible según mi punto de vista personal, en la relación con tu perro.

Yo recomiendo acceder de algún modo a este conocimiento para poder practicar Reiki a diario con tu fiel amigo, ambos lo vais a notar.

EFT o Tapping

Es una buena herramienta complementaria a cualquier tipo de tratamiento.

Es una técnica de liberación emocional mediante la cual se incide en el cuerpo golpeando suavemente con los dedos puntos de acupresión para deshacer los bloqueos que pueda haber.

Para reducir el estrés del animal se puede realizar en el humano responsable (técnica Proxy Tapping) obteniendo resultados igualmente sorprendentes.

FLORES DE BACH

O  remedios florales del Dr. Bach, son 38 esencias que permiten mediante su vibración incidir en la personalidad de tu perro.

Son un complemento ideal para cualquier tipo de situación, desorden o desequilibrio que queramos tratar.

HOMEOPATÍA

La HOMEOPATÍA en animales se aplica y tiene los mismos efectos que en humanos, siendo ya utilizada exitosamente por primera vez por su creador, el Dr. Hahnemann, con su caballo.

Los principios homeopáticos se utilizan eficazmente en animales y aunque pueden tratar casi cualquier dolencia son especialmente útiles para patologías de la piel (alérgicas o parasitarias), problemas gastrointestinales, regulación reproductiva, problemas metabólicos, hormonales o reumatismo y trastornos del sistema nervioso.

AROMATERAPIA

El uso de aceites esenciales extraídos de vegetales, ya sea por inhalación o aplicado directamente sobre la piel, se remonta a hace más 4.000 años.

En el caso de los perros, por el desarrollo de su sentido olfativo, se recomienda reducir y/o diluir las dosis para evitar lesiones, así pues es muy recomendable consultarlo (dosis y frecuencia) con tu veterinario de referencia.

Como ves el mundo de las terapias naturales para animales es muy extenso.

Helena Duaro​

Terapeuta Holística especializada en Animales

Si quieres contactar con Helena puedes consultar su web

http://enclavedeamor.wixsite.com/terapiasnaturales/terapias-para-animales

o escribirle a

enclavedeamor.amatuser@gmail.com

Qué hacer cuando tu perro salta a las visitas

Cuando tienes a un perro que salta a las visitas, es muy incómodo, tanto para ti, como para las visitas, está claro.

Lo más importante del motivo del porqué hace esto nuestro perro, entre otros motivos, es que no respeta tu espacio, ni el de ninguna persona.

Otro motivo puede ser el buscar atención y otra por razones de status social.

Hay que estudiar al perro y al entorno para ver cual es la razón.

Sea la razón que sea, es primordial enseñarle a que respete tu espacio.

Te lo tiene que respetar siempre, cuando abres la puerta, cuando estás comiendo, cuando estás limpiando la casa, cuando estás viendo la tv, etc.

¿Te acuerdas del ejercicio del autocontrol?

Pues bien, tal como te comenté en su momento, el enseñarle autocontrol a tu perro cuanto antes te evitará muchísimos problemas, y uno de ellos es este.

Un perro con autocontrol NO se subirá a las visitas (a no ser que le inviten a ello), y si se sube algo, lo tienes más fácil que en el caso de no tener un autocontrol bien hecho.

El espacio personal es eso, personal, y cada persona reclamará el que necesite y con el que se sienta cómodo. Yo recomiendo no menos de 1metro.

En el espacio de 1 metro alrededor de tu cuerpo, el perro no debe invadirlo sin permiso tuyo mediante una invitación. Cuando estemos comiendo ese espacio puede aumentar.

Reclamar tu espacio es relativamente fácil, sólo tienes que dejarle claro al perro hasta donde puede llegar.

Por ejemplo, cuando vamos a abrir la puerta a un invitado, podemos hacer que se siente a una distancia prudencial de la puerta, como digo, mínimo a 1 mt o más, y tienes que mantenerlo tranquilo mientras abres la puerta a tu invitado y entra.

Una vez dentro, lo normal de los perros es que quieran oler al nuevo invitado.

Es conveniente dejar que lo haga, es la presentación al perro y así mismo, respeto hacia él.

 

Pero es muy importante, que solo dejes que se acerque el perro a oler cuando veas que está tranquilo, y no excitado, porque le saltará.

Puedes hacerlo en equipo si estás con tu pareja.

Es más, puedes hacer que tu pareja lo tenga sentado y agarrado con la correa (siempre relajada), y mantenerlo tranquilo mientras abres la puerta al invitado y entra.

Cuando el perro esté tranquilo, la persona que lo sujeta le deja que se acerque a oler.

Si se excita, le corrige (tranquilo pero firme), y hace que se tranquilice.

Es recomendable repetir este ejercicio las veces que haga falta.

Y sobretodo siempre aconsejo de no esperar al momento real, sino simular la escena tantas veces como nos sea posible para ir enseñando al perro lo que le estamos pidiendo, porque si lo dejamos sólo para los momentos reales, las prisas y nos nervios no nos dejarán hacer bien el ejercicio.

También, si se dispone de terraza, balcón o su propio sitio dentro de casa, en vez de estar cerca de la puerta, cuando alguien llame al timbre, condicionar al perro para que vuelva a su sitio, o se quede en el umbral de la puerta del balcón o terraza (con la puerta abierta), de forma relajada, y dejar que se acerque al invitado, sólo cuando lo haga de una manera tranquila, sin excitación.

Cada vez que vuelva a excitarse, vuelta a su sitio, y volver a empezar.

Importantísimo que nadie acaricie al perro mientras esté en estado de excitación, porque se está recompensando ese estado de ánimo.

Enseñar a nuestro perro a que no se suba a las personas es relativamente sencillo, pero requiere de constancia y paciencia, como para todo lo que queramos conseguir con nuestro perro.

Si salta de forma muy excitada y a lo loco, otro truco que puedes hacer es levantar tu rodilla para impedir que acerque tanto a ti.

No lo confundas con dar una patada ni nada de eso, hablo sólo de poner como barrera tu rodilla ya que de esta forma le será incómodo llegar a ti, y poco a poco lo irá dejando de hacer, o como mínimo le bajará las revoluciones si está muy excitado.

Si te salta cuando llegas tu a casa es muy importante que le evites; entra, ignora a tu perro, sigue adelante, deja bolso, llaves, chaqueta, etc…y cuando esté calmado le saludas.

Si saludas a tu perro cuando él está excitado no podrás pedirle luego que esté calmado cuando lleguen visitas.

Debemos ser coherentes.

Cuéntame, ¿tu perro salta a las visitas o a ti cuando llegas a casa?​

Mónica Corchado​

Alimentos prohibidos para perros

Los alimentos incluidos en la dieta humana no siempre van a ser beneficiosos para nuestro perro pudiendo incluso ser enormemente perjudiciales algunos de ellos si sobrepasamos unas determinadas cantidades. Una serie de alimentos de nuestra dieta habitual podrán ser tóxicos para ellos. Son los siguientes:

El aguacate contiene un elemento toxico denominado Persin que daña el corazón, los pulmones y otros tejidos en muchos animales. Los aguacates tienen un alto contenido de grasa y pueden ocasionar dolor de estomago, vómitos y pancreatitis.

Los alimentos para bebés pueden contener cebolla en polvo, y son realmente tóxicos para nuestras mascotas.

Los huesos de pescado, aves, u otras fuentes de carne puede ocasionar taponamiento o lesiones del aparato digestivo, huesos cocidos pueden traspasar a través de los órganos internos.

Lo que sí puedes darle y, además, hacer muy feliz a tu mascota es con huesos redondos de res, como los de rodilla y cadera, o con trozos de huesos largos como el tuétano, que no se astillan, le sirven de juguete y le limpian y fortalecen los dientes.


La comida de gato es muy alta en proteínas y grasas alimenticias.

El café, té y otras bebidas con cafeína, contienen cafeína, teobromina, teofilina, que llega a ser altamente toxico, ya que incrementa la frecuencia cardíaca y deprimen el sistema nervioso.

El chocolate: auténtico veneno.

No es el cacao en sí lo peligroso de este alimento, sino el principio activo de éste, una metilxantina (teobromina), que como todas, actúa a nivel del sistema nervioso central, aparato cardiovascular, músculo liso y esquelético provocando a las horas e incluso días vómitos, diarrea, taquicardia, hiperactividad, temblores, convulsiones, pudiendo llevar al paro cardíaco.

Los extractos de aceite de cítricos causan vómitos.

Los recortes de grasa pueden ocasionar pancreatitis debido al exceso de grasa en la sangre.

Las uvas y las pasas contienen una toxina desconocida, que puede perjudicar los riñones. No hubo problemas asociados con el extracto de semilla de uva.

Compuesto de lúpulo ocasiona jadeos, incrementa la frecuencia cardíaca, temperatura alta, convulsiones y muerte.

Los suplementos que contienen hierro, las vitaminas dañan el revestimiento del aparato digestivo y puede ser toxico para el hígado y los riñones.

Muchas cantidades de hígado llega a causar toxicidad por vitamina A, que perjudica a los músculos y huesos.

Las nueces de Macadamia contienen una toxina desconocida, que perjudica a los sistemas nervioso, digestivo y muscular.


La cebolla y el ajo crudos, cocidos y en polvo contienen sulfoxidos y disulfuros, que afecta los glóbulos rojos y causa anemia.

Los gatos son más susceptibles que los perros. El ajo es menos toxico que la cebolla.

La marihuana puede deprimir el sistema nervioso, ocasionando vómitos y cambiando el ritmo cardíaco.

Los productos lácteos. Algunos perros adultos carecen de suficientes cantidades de la enzima lactasa, que descompone la lactosa en la leche.

Esto puede ocasionar diarrea severa. Los productos lácteos sin lactosa están permitidos para las mascotas.

El moho o alimentos en mal estado. La basura contiene múltiples toxinas que ocasionan vomito y diarrea, y además perjudica otros órganos dependiendo que tipo de alimento era.

Aquí te dejo otro cuadro con algunos alimentos más que son dañinos para nuestros perros:

* Hay que tener claro que las proporciones de todos estos alimentos van a influir a la hora de llegar a resultar tóxicos.

Cuéntame, ¿se ha intoxicado tu perro con algún alimento aquí descrito?